MARRUECOS WOMEN TOUR 2018

MARRUECOS WOMEN TOUR 2018

Viaje a Marruecos en BTT con un grupo de mujeres

 

Siempre había querido conocer Marruecos en bici. Mi último viaje allí lo hice de turismo total, coche y hoteles en ciudades. Pero quería volver para conocerlo en bici y las zonas más rurales.  Nunca pensé que me impactaría tanto. Hay imágenes que se nos quedarán en la retina para siempre.

Como ya tengo una edad, y me gusta viajar cómoda, buscaba una empresa que nos montara el viaje para disfrutarlo al máximo. Etapas cómodas, que no llegues a las mil, que te quede tiempo y ganas para conocer donde termina la ruta, no tener que cargar con equipaje, ni alforjas, y que casi no tengas ni que pensar, sólo dar pedales. Y sobre todo la seguridad de que si te pasa algo, tienes con quien contar.

Varias empresas me proponía el viaje con etapas de 70/100km, con 1500/2000 m de desnivel positivo. Pero para viajar en el plan que yo quería y con las chicas, me parecía mucho. Así que cuando conocí a Juan de Sport Bike Alicante, y le conté mi propuesta, nos entendimos perfectamente. Ellos hacen de soporte técnico en la Titan Desert, y están muy familiarizados con el terreno, el país, su gente y su cultura, además de ser unos grandes profesionales. Era un tamden de tres, Juan, Lola y Oscar.

Tras pasarme el planing  lo moví por mis contactos para que saliera grupo y allí que nos fuimos 8 chicas para conocer el país de la mejor forma posible, en bici y buena compañía. Vascas, navarras y gallegas. Una combinación muy divertida.

Empezamos empaquetando las bicis para llevarlas en el avión. Desmontar pedales, quitar ruedas, mover el manillar, y a la caja. Además usamos las propias cajas para llevar todo el material de la bici, de tal manera que podíamos llevar una maleta más en cabina con la ropa de calle.

Habíamos quedado en Fez. Vinieron a buscarnos y trasladarnos al primer albergue donde dormir, en Azrou, en el albergue de los Leones. Un lugar típicamente marroquí donde ya pudimos saborear la famosa sopa harira y el Tajín  esa misma noche, que nos acompañarían  durante todo el viaje. Nada de pasta y pollo como acostumbramos los ciclistas.

Antes de llegar el albergue, nos llevaron a ver un bosque de cedros, uno de ellos milenarios, y allí hicimos nuestros primeros amigos.

A eso de las 5 de la mañana me despertaron las sirenas para los rezos. Ya no había duda, no estaba soñando. El viaje había comenzado.

ETAPA 1. LA EMBOSCADA. Timahdite- Lago Sidi Ali, 36km, altura 2337. 715m desnivel +

Cuando viajas en bici sé por experiencia que el primer día suele ser duro, por el cambio de hora, el cansancio del viaje, y según van pasando los días, te vas sintiendo más fuerte.

Ese día no era una excepción y estábamos todas igual de pesadas.

Salimos de Timahdite hacia el lago Sidi Ali, en la región del anti atlas. Estábamos cerca de los los 1200 metros de altitud, hacía mucho calor, e íbamos tomando altura progresivamente. Enseguida nos dimos cuenta de que esa etapa iba a ser  muy dura, a pesar de ser tan sólo 36km en total. Mi pulsómetro estaba desbocado, iba a un ritmo super bajo y tenía 160 pulsaciones por minuto. Les comentaba a las del grupo que era normal que nos costara respirar. La parte más alta de la etapa llegamos a 2300m.

Fue una etapa trampa. Íbamos pasando casetas de piedra y adobe donde vivía alguna familia de pastores, nos seguían los cabritillos, vimos extensas llanuras con escasa vegetación, km y km sin ver apenas un árbol en la parte más alta, cuando de repente, cerca de un cañón, vimos un collado y había que cruzarlo. Al otro lado estaba el final de la etapa, el lago,  pero nos quedaba salvar una trepada de más de 1km de porteo con la bici.

Con el calor y la altura sumado al peso de la bici, puedo decir que fue un buen entrenamiento mental. Lo que no te mata te hace más fuerte. Lo de ver la nieve con el calor que hacía desconcertaba bastante.

Al llegar arriba se nos ocurre decir… lo qué daría por un bocata de jamón y una cerveza….

Pues al igual que si nos hubieran escuchado los dioses, tras el descenso y llegar al lago, allí estaban Oscar y Lola con nuestro más anhelado deseo. Cómo se saborea un bocata tras una etapa así. Nos lo tenían todo preparado. Menuda sorpresa!!!

 

Tras cargar las bicis, transfer a Midelt para descansar.

 

ETAPA 2. LOS NIÑOS DE LA CURVA.  Midelt- Circo de Jafar. Medio atlas. 34km altura, 2250m desnivel 800m+

Esta etapa comenzaba con sorpresa. Tras descargar las bicis empiezan a sacar peluches, chuches y bolígrafos para meterlos en las mochilas. No me había enterado de que íbamos a pasar por pequeños asentamientos bereberes, donde los chiquillos corren a buscarte para pedirte cosas.

La aproximación al circo fue bastante tranquila, a pesar del viento que hacía. Se veía las montañas nevadas frente a nosotras y hacía algo de fresco.

Cuando llegamos al circo, Oscar nos hizo asomarnos para verlo desde arriba. Fue impresionante. Recordaba al paisaje bardenero, pero bastante más abrupto.

Y la entrada a la garganta nos dejó mudas. Enormes paredes de piedra, un silencio absoluto y esa sensación de estar entrando en otro mundo… brutal.

Pero no estábamos solas, había algún listo intentando atravesar la garganta en 4×4 y se habían quedado atascados. Había que sortear zonas con rocas  bastante grandes caídas de arriba.

Algo más de 1km para salir de ahí y poder admirar otro paisaje inmenso. Nos encontrábamos en una zona totalmente rodeadas de grandes montañas, y como no, había que subir para salir de ahí.

En breve y como si de un documental se tratara, empezamos a ver niños corriendo hacía nosotras. ¿De dónde habían salido? Sus madres, cargando a otros niños en sus espaldas corrían tras ellos en nuestra dirección. Venían de un asentamiento cercano, sin luz, ni agua potable, con algo de ganado para sobrevivir. Nos habían oído y corrían a nuestro encuentro para pedirnos cosas. Se conoce que deben estar acostumbrados a que de vez en cuando, algún marciano pase por allí.

Se me llenaron los ojos de lágrimas. La sola idea de pensar que esa gente vivía allí con lo mínimo me pegó duro. Me quedé dolida un rato.

Esta vez la subida fue más llevadera, montadas en nuestras bicicletas íbamos admirando el paisaje según ganábamos altura. Nada por ningún sitio, sólo nosotras, y nuestra respiración.

Tras un cómodo descenso, llegamos al final de la ruta. Nos esperaba una buena ensalada de pasta para terminar la jornada. Conocimos a Brahim, amigo de Juan, que nos invitó a tomar un delicioso y calentito te marroquí junto a su familia. Entrar en una de esas casas te hacía sentirte especial. Lo poco que tienen y todo lo que te dan.

Pero ahí no acababan las sorpresas del día. Esa misma tarde, para dormir nos llevaron a uno de los poco albergues que hay por la zona, ya que  al ser ya alta montaña éstos escasean. Era una humilde casa con una familia súper hospitalaria con 4 hijas cada cual más cariñosa. La habitación tenía unas colchonetas en el suelo, con mantas,  la única calefacción que había era una estufa en una estancia contigua que daba calor al resto de habitaciones. Albergue Ouabass en Agoudim.

Gracias a los estiramientos que hicimos con Lola, nos dejaron de doler las piernas.

Cenamos comida casera y típica de la zona, hecha con mucho mimo por la mujer de la casa, y Oscar nos deleitó con unas canciones tuneras al venirse arriba con una guitarra. Fue una noche con encanto que jamás olvidaremos. Yo apenas pude dormir, fue entonces cuando descubrí que no había que beber tanto té por la tarde.

 

ETAPA 3. VADEANDO EL RÍO. Anfgour- Imichil. Lago Tisli.

Esta etapa nos guiaba Juan. Un hombre fuerte y decidido que proporciona una seguridad increíble. Si en algún momento llegué a sentir miedo en este viaje, fue en esta etapa. Pero la figura de Juan reconforta, y si él dice que se puede cruzar por ahí, pues te fías y pa´lante.

Era la etapa del río. Tras ponernos la crema de sol, hacemos un pequeño descenso por carretera, para en unos pocos km adentrarnos en unos senderos muy divertidos que poco a poco nos fueron acercando a un río. Tan pronto íbamos por senderos como que teníamos que bajar  a cruzarlo, primero con poca agua, y luego con más caudal. Fue una etapa de película del oeste. Sólo faltaba John Wayne silbando por ahí. Juan decía que ese era un camino transitado por burros, y, lo cierto es que costaba creerlo porque había zonas por las que justo podíamos pasar con la bici, pero… cuando lo vimos con nuestros propios ojos, no salíamos de nuestro asombro. ¿Cómo era posible? Burros cargados de sarmientos y sus respectivas amanozas!! Si no lo ves, no lo crees. Había zonas que ponían los pelos de punta pasar con la bici, de hecho nos desmontábamos para evitar caernos por la ladera.

 

En alguna zona tuvimos que hacer cadenas  para pasar las bicis, el caudal era fuerte, y la corriente podía arrastrarnos. Estábamos encajonados, como en un gran cañón y tardamos unas cuantas horas en salir del cauce.

El final de etapa de hacía esperar, allí en ninguna parte. Por suerte, el resto del equipo estaba esperando con un buen bocata de jamón. Mientras lo comíamos, secábamos nuestros pies mojados al sol.

 

El transfer terminaba en Imichil, pasando grandes puertos de montaña. Es increíble como Juan se sabe orientar por estas tierras sin gps ni por la carretera. Al llegar vimos el famoso lago Tisli.

Sorprende ver tanta agua en una zona tan desértica. Es como un oasis en la montaña.

 

ETAPA 4.  LA GRAN SORPRESA. EL PUERTO SOUNTETE- AGOUDAL- TAMTATTOUTHE 80KM ALTITUD 2700, 600M DE DESNIVEL+

 

En esta etapa nos guiaría Lola. Una etapa que por su longitud y desnivel, hicimos por carretera. Para no asustarnos tan sólo comentamos que había un puerto de 16 km, pero nadie dijo que al final de la jornada llegaríamos a los 80km. Una etapa que bien podría parecer a cualquiera de las del tour de Francia. Dejábamos atrás un paisaje de montaña fría y pelada,  para llegar   a la meseta y empezar a ver campos de cultivos y bonitos colores y formas  onduladas en las formaciones rocosas. Un paisaje mucho más cálido y acogedor.

En la parte más alta de la etapa, Juan y Oscar nos tenían preparada la sorpresa del viaje.

Comer jamón o beber vino en un país árabe puede parecer un lujo, al estar lejos de tu casa. Pero llegar a 2700 m de altura, en mitad de la etapa y tener una parrillada de verduras y costillas asadas, no tiene precio. Devoramos todo como si no hubiera un mañana, y es que entre la altura, el cansancio, y el frío todo entraba de maravilla. Fue un regalo que les dio todos los puntos a esta empresa para repetir con ellos  a cualquier parte del mundo.

Las vistas desde allí arriba te dejaban sin palabras. Sólo quedaba escuchar el viento susurrando en nuestros oídos, acariciando nuestras mejillas, despeinando nuestros cabellos. Y dejarse llevar.

Ehh!! Chicas!! Que toca bajar!! Eso si que fue una pasada!! Un largo descenso hacía los valles sembrados de cereal, pudiendo ver los pueblicos de la zona, mujeres lavando en el río, hombres tirados al sol pasando la tarde…

Y al llegar, un hotel de 4 estrellas nos esperaba con su piscina. Ni nos lo pensamos, de cabeza al agua!!. Un lujo de habitaciones, de noche con música regional y un poco de baile para soltar las piernas.  Fue una buena jornada de recuperación.

ETAPA 5. LA LLAMADA DEL DESIERTO. ERG- CHEBBI- MERZOUGA. 16KM NOCTURNOS

Cuando viajas con gente experimentada, te ahorras buenos sustos y palizas. Y esta era una de esas ocasiones. Juan había consultado el tiempo, y durante la aproximación al punto de salida, fue comprobando como se iba a levantar una tormenta de arena. Situación que era muy incómoda para pedalear como pudimos comprobar más tarde, sin ni siquiera montarnos en las bicis.

Así que ese día lo dedicamos a hacer un poco de turismo, a priori…

Fuimos pasando varios pueblos, ubicados en grandes palmerales. Pasamos por alguna garganta más, esta vez en coche, para ir acercándonos poco a poco al desierto. No deja de ser una  extensa llanura sin vegetación alguna y con zonas de arena y piedras.

Para comer, paramos en una haima cerca de unos antiguos pozos de agua. El señor que nos acogía,  un personaje con mirada enigmática y penetrante,  que bien podía haber salido del libro de Alí baba, nos guío por los pozos bajo tierra por donde llevaban antiguamente el agua hasta el desierto.  Hacía hasta fresco allí abajo.

Y ahora, al ver los dromedarios ya no quedada duda de lo cerca que estábamos en el desierto.

 

Nada más bajar del coche,  nos dimos cuenta de lo que significaban las palabras de Juan, hoy no se puede pedalear. El viento levantaba la arena y la hacía colarse por cualquier hueco posible entre nuestras ropas. Con los ojos en modo chinos, no tuvimos que proteger del viento con pañuelos y gafas.

Realizamos ahí mismo el almuerzo matinal. Como de costumbre, la familia nos obsequiaba con un té de bienvenida. Te sorprende tanta hospitalidad. Quizás porque Juan para  allí cada vez que viaja a Marruecos. Te hacen sentirte como en casa.

 

Una parada más en un mercado especializado en materiales y tejidos  de Marruecos, como alfombras, perfumes, gemas, metales y demás productos a la venta. Colores, materiales, olores… un sinfín de estímulos para todos los sentidos. Y degustación de té.

 

Sin duda lo que más me llamó la atención de aquel lugar eran las bicis de los empleados, y ya pasada la tormenta de arena, y el mono que yo tenía de hacer km, no pude resistirme a pedirle a uno de ellos su bici y darme unas vuelticas por el parquing mientras mis compis miraban toda  la cacharrería del interior.

Ya no quedada nada para llegar. Y mientras viajábamos en el coche, pudimos observar como a lo lejos se iban definiendo unas figuras en forma de montañas de arena. Eran las dunas, que se hacían más altas según nos íbamos acercando a ellas.

Ahí tuve la sensación de haber cruzado el umbral de la realidad. En mi anterior viaje a Marruecos,  ni nos habíamos acercado a esta zona del sur. Y tras ver el hotel que nos esperaba, me imaginé siendo la protagonista de uno de los cuentos de las mil y una noches.

Eran cerca de las 6 de la tarde y tras deliberar qué quería hacer el resto del grupo, mientras ellas decidían tomar un baño en la piscina del oasis hotelero, yo decidí montar mi bici y bordear las dunas junto a Oscar y Asier. Nos pilló la noche en una salida de poco más de 15 km que sin duda alguna fue la más espectacular de todo el viaje para mí. La caída de la noche, el silencio del desierto, la tenue  luz del atardecer,   con sol dibujando la silueta de las dunas, me dejó una imagen en las retinas difícil de olvidar.

Ya sólo quedaba una etapa y yo quería aprovechar el viaje al máximo.

Esa noche fue muy especial. Pudimos ver el anochecer en las dunas, escuchar el silencio del desierto, pisar la cálida arena con los pies desnudos  y al amanecer ver la salida del sol desde muy temprano antes de desayunar. Allí, todos juntos mirando al horizonte, esperando con expectación la salida del astro sol.

ETAPA 6.  RODANDO POR LA ARENA. DESDE ERG CHEBBI A ERFOUD. 34kmaltutud 815m, 80m de desnivel+.

Ya hemos comentado antes que esta empresa hace de soporte técnico en la Titan Desert, así que parte de las etapas, eran las que se han hecho en algunas ediciones. Lo cierto es que las etapas de las dunas son un auténtico tostón, ya que apenas se puede ciclar. Lo que si hicimos en esa etapa fue pasar por bancos de arena que se iba apareciendo en nuestra ruta. Eso trajo unas buenas risas gracias a las caídas que se iban dando. Hay que pasar con decisión y con mucha vuelta de pedal, para que no te quedes atascada sin tracción en las ruedas.

 

Según nos íbamos alejando de las grandes dunas, éstas nos dejaban la imagen inversa que vimos a  la ida.  Se iban haciendo cada vez más pequeñas y nos iban recordando que el viaje iba llegando a su fin. Ya lo dijo Sinda, nuestra compi gallega,  las despedidas duelen, y traen malos entendidos. Nadie quiere irse y estamos todos mudos, como enfadados, ausentes.

Me entristecía dejarlas atrás y apenas podía disfrutar del paisaje totalmente desértico que nos iba acompañando en éste última etapa. Nada por aquí, nada por allí, tan solo la figura de Juan guiando el grupo, y una vez más, ofreciendo esa seguridad que nuevamente  necesitaba.  El desierto acojona.

Unos pinchazos inesperados nos devolvieron  a la realidad. Estas montada en tu bici y tienes que salir de aquí cuanto antes, se acerca otra tormenta de arena.

La llegada al punto final me emocionó sacándome alguna lagrimilla. El viaje llegaba a su fin.

Allí  unos chicos nos esperaban para vendernos fósiles y figuritas. Les regalé mi bidón, el mismo que me había acompañado en todo éste viaje. A cambio, un manojo de fósiles para colgar del cuello. Un recuerdo de éste viaje por el Marruecos más rural que nunca antes había conocido.

Quedaba el viaje de vuelta, en coche, con una noche más en Midelt,  para seguir al día siguiente hasta Fez a tomar el avión a casa.

Un viaje que nos deja además de bonitas estampas unas buenas amistades, con las cuales sé que volveremos a coincidir dando pedales.

GRACIAS POR HACERNOS VIVIR ESTA EXPERIENCIA. HASTA LA PROXIMA!!

 

 

 

TU PRIMER TRIATLON

TU PRIMER TRIATLON

 

¿Estas pensando en participar en tu primer triatlon?

Si, nos gusta la bici, y el deporte, y por eso, para mantenernos en  forma, durante los meses de invierno, entrenamos algo en la piscina y corremos un poco. Y eso, nos permite poder participar en los triatlones populares.

Si has sentido la llamada del agua, si te gusta ponerte unas zapatillas y echar a correr, seguro que ya se te ha pasado por la cabeza participar en un triatlón.

Si eres nueva en esto seguro que tienes millones de dudas.

Te dejo aquí unos tips para no olvidarte nada en tu primer triatlon.

 

QUE NO DEBES OLVIDARTE ANTES DE TUS TRIATLONES

Seguro que has entrenado bien, has cumplido con todo lo que estaba programado, seguro que te has ocupado de comer bien esta semana, haciendo un buen acopio de hidratos de carbono para la prueba, que has desayunado o comido tres horas antes del triatlón, y ya te has comido el plátano de una hora antes. Pero, sabes que todo eso no sirve de nada si fallas en la logística del material.

Aquí van algunas recomendaciones, para que no te olvides de nada. Lee todo atentamente, e intenta visualizarte haciendo cada una de éstas cosas. Eso hará que lo asimiles pronto y no te olvides de nada.

 

ROPA!!! CON QUÉ CORRER

Depende de la duración del triatlón y de la distancia, e incluso de la temperatura del agua, podrás usar o no un traje de neopreno. Si es muy corto el sector de natación, no te hará falta, ya que no corres riesgo de hipotermia, salvo que estés en pleno invierno.

Por lo demás los triatlones se suelen hacer con un mono, o buzo que es como una camiseta y culote todo junto, sin badana, para que no te absorba agua. Si llevas un buen sillín, esto ni lo notas. También se puede hacer con bañador, si es así recuerda darte vaselina por los muslos, por si te rozan.

 

LLEGADA Y RECOGIDA DE DORSALES

Llega con tiempo al lugar de la prueba, para poder aparcar tranquilamente, e ir a por la bolsa del corredor. Mira bien dónde tiene que ir colocados los dorsales, suele haber hasta para el casco.

Infórmate antes de los sectores de natación, bici y correr, de cuantas vueltas son, km, pasos por metas, salida del agua, entrada en boxes…( boxes es el lugar donde dejas tu bici mientras estas en el agua)

Pregunta si hay consigna para dejar tu bolso de ducha. Es lo primero que debes hacer al terminar. Ponerte ropa seca y comer.

Para colocar el dorsal en la cintura, se suele llevar un trozo de goma ancha, tipo la de los pantalones, de cintura, ahí engancha el dorsal con imperdibles. Se compra en mercerías.

 

ENTRAR EN BOXES

Antes de la carrera, debes dejar tu bici en boxes, el lugar donde se queda tu bici mientras tu estas nadando. Te pedirán el dni y el dorsal, que a veces lo rotulan  en tu piel antes de ponerte en la fila.

Para entrar en boxes lleva colocados los dorsales, el casco puesto para que se aseguren que  se ata perfectamente, el dni  en la mano y en la otra el gorro de natación. Si, creo que deberían poner un cadi para llevarnos tantas cosas.

Para sacar la bici de boxes una vez terminada la prueba debes justificar que es la tuya, tiene que coincidir tu dorsal con el dorsal de tu bici.

Y no te olvides el chip!!

 

 

SECTOR NATACIÓN

Gorro de natación. A veces el agua está muy fría, y llevar uno de más te protege un poco. Además se te puede romper así que llevar uno de más no es tontería.

Si tienes problemas de oído, tapones o una cinta de orejas.

Gafas.

Vaselina, acuérdate de dártela en el cuello y axilas, también en las zapatillas si vas a correr sin calcetines para evitar rozaduras.  Si nadas con neopreno, debes darte en las axilas, cuello y tobillos.

Aceite de almendras, para darte antes de meterte en el neopreno, te ayudará también a quitártelo más rápido.

Una bolsa de red para meter el neopreno tras el triatlón, así se te secará por el camino. Este es mejor remojarlo en la ducha y dejarlo colgando para que se seque.

En la salida infórmate bien de la dirección en la que se sale, de qué boya a qué boya debes de ir. Si conoces  a alguna chica que nade como tú, vete detrás. Pero ve mirando también de vez en cuando hacia las boyas, no vaya a ser que se esté desorientando ella y tú detrás.

Es algo que has tenido que practicar, las salidas en masa. Normalmente son todas desde la playa, o desde dentro de la piscina. Si es desde la  playa, te toca correr y entrar al agua al estilo de Pamela Anderson, la vigilante de la playa. Vas a ver como al principio no puedes nadar con la cabeza dentro ni tres brazadas, porque tienes que sortear codos, pies, brazos… Puedes nadar un poco más atrás, pero si te gusta el riesgo, métete ahí y dales gorra!! Tu no eres menos que ellas!

En unos pocos minutos todas han encontrado su sitio, y su ritmo, intenta controlar tu respiración. Esto es muy importante. No debes sentirte ahogada, relaja!! Está todo bajo control. Si te sintieras apurada en algún momento, nada a braza, o ponte de espaldas, respira hondo, confía en los organizadores y en los que están vigilando, no dejarían que te pasara nada, sabes?

Encuentra tu sitio. Siente cómo deslizas, escucha tu respiración coordinada, patea y bracea con energía, pero economizando. Se pasa en un momento.

No intentes salir antes de tiempo del agua, nada hasta que ya casi toques el suelo con las manos.

A la salida del agua, igual te sientes algo mareada, en un momento se pasa. No te preocupes!!

 

SECTOR BICI:

Hay triatlones en los que se puede ir a rueda y otros no. Infórmate bien de eso, ya que es motivo de sanción con tarjeta roja o amarilla. Así como el tipo de bici que se puede usar.

En los que no se puede ir a rueda, permiten llevar manillar de triatleta o acoples. Sirve para que te apoyes en él y optimices la fuerza de pedalada. Es como el de contra reloj.

A la hora de entrar en boxes para dejar la bici, recuerda llevar el dni, el casco, la bici, y el dorsal, tanto de gorro como de papel.

Mira bien tu sitio, y toma referencias para cuando salgas del agua puedas encontrar bien tu bici. Oriéntate!!

Deja tu bici, con las zapatillas de bici y las de correrAlgo de comida o bebida para salir en la carrera. A mí me gusta dejar una toallita para los pies, por si hay arena. Ten cuidado con esto porque lo tienes que dejar perfectamente colocado en tú sitio y no puede haber más cosas que lo imprescindible!!

El casco colgado del manillar o encima de las botas de bici si es que no utilizas gomas para las transiciones. Yo llevo zapas de btt y por eso no uso gomas  ni tengo que poner las zapas en los pedales.

Recuerda que el dorsal no entra en el agua, colócalo en una goma de cintura y déjalo sobre el manillar. (Imperdibles)

Si llevas comida en la bici, solo es necesaria si es mas de una hora de carrera,   mejor dejarla puesta sobre ella, atada con cinta aislante en la barra horizontal para ir comiéndola en la bici. No la ates muy fuerte, o deja una esquina para poder soltarla fácil. Llena el bidón con agua o sales.  Come cada 45’ de carrera, para evitar la pájara, bajada de glucosa. Si ya sientes hambre, vas tarde.

Revisa los desarrollos con los que dejas la bici, no pongas plato grande, que te costará arrancar al salir de boxes.

Mira el tiempo y si ves que va ha hacer malo mete algo de ropa de abrigo, un chaleco, o chubasquero.

Estudia bien las salidas y entradas por boxes y recuerda que no se puede circular montada por él,  ni atajar pasando por debajo de las barras.

Una vez que sales del agua y llegas a dónde tu bici, te quitas el neopreno, te pones el casco y lo atas, te pones el dorsal con la goma por la cintura, te pones las zapatillas de la bici y la bajas de la barra donde estará colocada. Puedes correr por boxes, pero no puedes montarte en la bici.

No te puedes montar en la bici hasta que no cruces la línea de salida de boxes, habrá un tipo ahí con un banderín para avisarte dónde puedes hacerlo. 

Date un tiempo para entrar en calor, pasas de la posición horizontal de la natación a  la bici, y eso puede costar un poco.

Regula el ritmo, en breve vas a poder darle todo lo duro que desees.

 

SECTOR DE CORRER

Usa zapatillas de correr con gomas en vez de cordones, pasadas por una tanca para meterlas fácilmente,  como los  cierres de las mochilas.

Si corres  con calcetines, déjalos sobre las zapatillas para ponerlos primero.

Si no, úntate el pié con vaselina antes el talón y debajo de  los cordones.

Deja también una gorra por si hace calor.

Una botella de agua aunque solo sea para dar un trago.

Al  correr, el dorsal debe estar delante.

 

LA ESTRATEGIA DE CARRERA

A la hora de plantear la estrategia de carrera, estudia a tus adversarias, desde qué ritmos llevan en el agua, al de correr, si no manejan bien la bici… esos datos te proporcionan mucha información de cómo puede discurrir la carrera. Si lo tuyo es la bici, aprovecha en ese sector a meter tiempo dándole duro.

En el agua, se prudente, sal tranquila, te puedes llevar muchos codazos si no estas acostumbrada a nadar en masa.

Procura nadar a pies de alguien que te fíes, si es en aguas abiertas. Recuerda mirar hacia las boyas para no desorientarte. Evita mirar al sol. Si respirar para ese lado, intenta  respirar para dónde no está. Si nadas en piscina elige la calle de las chicas que vayan a nadar a tu ritmo. Se usa de referencia el tiempo del 100, por ejemplo, yo nado a 2’ los 100m. O sea que me meto en una calle dónde vayan a nadar parecido.

Al salir del agua, vete soltándote el  neopreno hasta la cintura, mejor terminar de quitarlo en boxes.

En la bici, notarás flojera de piernas al principio, del agua las piernas salen muy relajadas, date unos  5’ hasta que entres en calor, dando pedales más suaves.

 

Al terminar la bici y volver a boxes, recuerda dejarla donde estaba antes y no quitarte el casco hasta que la hayas dejado. Es sancionable.  O quitártelo para ir a correr!!!

Para bajarte de la bici, mira bien la entrada en boxes, no debes pisar la línea, debes bajarte antes del tipo que está con un banderín.

Y corriendo, corre con cabeza, al ritmo que sepas que puedes aguantar bien la distancia final. No intentes correr por encima que te vaciarás. Ya debes conocer los ritmos de los tres sectores, así que intenta marcarlos. Si ves que no puedes llevarlo, baja el ritmo, lo importante es que disfrutes y llegues a meta. Creo que ese era nuestro objetivo, no??

Y….

A disfrutar!!!!

Suele haber mucha gente animando sobre todo en la carrera a pie. Además si estás cerca de casa y ha venido gente a verte hace mucha ilusión. O si tu dorsal lleva tu nombre, la gente lo grita y parece que eres la pro!! Jeje,

Sea cual sea el tri que vayas a correr, seguro que en algún momento te acuerdas de los ratos que hemos pasado juntas  entrenando, y las risas que hemos echado, eso es mucho más importante que llegar primera o hacer la marca del año.

Te quiero ver  sonreir  al cruzar la meta!!!

 

FELICIDADES!!

 

 

¿CÚAL ES TU RETO ?

¿CÚAL ES TU RETO ?

Hoy quiero contaros  cómo la protagonista de ésta historia cumple con sus sueños a la vez que ayuda a muchísimas personas con un reto.

Si el año pasado hacía un reto solidario para ayudar a los refugiados, éste año el tema es bien diferente, pero no por ello menos importante.

THINK, HIKE & BIKE RETO BENEFICO DE GIJON A SANTIAGO EN BICI

Sonia busca éste año dar visibilidad y apoyo a las personas con salud mental, apoyando a la asociación Solidarios para el Desarrollo y su proyecto de salud mental. Las estadisticas dicen que 1 de cada 4 personas lo sufren y es un estigma en nuestra sociedad. Ansiedad y depresión son las más conocidas y las consecuencias a veces, son fatales.

Sonia afirma que el deporte ayuda en éste tipo de enfermedades y por eso quería unirlos en este reto.

“Las enfermedades mentales no se curan tan fácilmente, una persona con ese problema puede llegarse a sentir muy aislada, incapaz de llevar una vida normal, presa de los miedos e inseguridades. Solidarios organiza 3 actividades de ocio cada semana para ayudar a estas personas a tener una vida completa donde no se sientan excluidos socialmente” 

En tan sólo dos semanas, coincidiendo con Jueves Santo, tomarán la salida los 12 participantes de éste reto en bicicleta. Un reto que consiste en ir desde Gijón a Santiago en tan solo 3 días, en modo brevet. El año pasado le acompañaron en este mismo reto dos Bizikumes, Eugenia y Cristina y nos contaron que lo vivieron con mucha ilusión, aunque con un poco de miedo al principio por no saber si podrían con tantos kilómetros. Luego se dieron cuenta que lo importante era el viaje, el sentido del mismo, la compañía, el vivir esa experiencia, y al final disfrutaron como enanas.

Aún quedan tres plazas, así que estás a tiempo de sumarte a ellas!!

Este año, La plataforma 30 días días en bici colaborará con el reto, incluso les acompañarán en los primeros km desde Gijón. El día 2 de abril, Sonia dará una charla en Gijón acerca de sus retos. Otro de los colaboradores será Vortex, que se encargará de la personalización de las camisetas y las banderolas. Agracede también la colaboración del diseñador Diego Gómez Redoli por sus diseños.

Puedes hacer aquí tu aportación.

VIAJERA Y AVENTURERA

Y es que a nuestra amiga Sonia Barrar le encantan las aventuras y si son en bici, mucho mejor. El año pasado realizó un viaje junto a su mejor  amiga Alaina Baecall, que relizó un viaje en bicicleta con alforjas desde Noruega hasta Croacia, y que Sonia se incorporó  desde Nuremberg en Alemania, hasta el final. 1600km!! Ahí es nada!! Hacían unos 200 km al día y también era un reto benéfico para recaudar fondos para los refugiados. Viajaban con alforjas las dos solas, pasando por Salzburg, Austria, Bavaria, subieron al río Danubio para seguirlo dirección a Viena, Bratislava, Hungría. De ahí fueron al Croacia terminado en Zagreb.

Ellas solas debían resolverse todos los percances que tuvieron en el viaje.

Y si por si esto no fuera poco, en mayo tiene otro reto en la cabeza!Un reto con el que inspirará a más mujeres para que se animen a viajar solas. Realizará 1100km desde Gijón hasta Gibraltar. ” Me encanta la bici, la aventura. No tengo miedo de viajar sola, ni siquiera por la noche”

En esta ocasión el beneficio recaudado se destinará íntegro  también para la asociación Solidarios para el desarrollo y su proyecto de enfermedades mentales.

LA MEJOR BICI PARA VIAJAR 

Cuando le pregunto con qué bici viaja, ella  lo tiene claro. La Specialized diverge A1, de gravel.  Una bici ligera, de 11kg, con ruedas de 28” lisas y con las que no nota ninguna vibración en las manos, y la siente super cómoda. La utiliza con cámara anti-pinchazos.

Sonia quiere que toda mujer se sienta segura , que no tenga miedo al cambio, a salir de la zona de confort. Con preparación, cualquier mujer puede hacerlo!! Hay que aprender a ser auto-suficientes y eso hace que nos sintamos más fuertes.

Desde aquí te deseamos todo lo mejor para esos retos que tienes, y  que espero poder compartirlos contigo alguna vez.

Y tú,  tienes algún reto para contarnos? puedes hacerlo con el #whatsworthit  en redes sociales o escribirme para que lo publique en la web y lo conozcan las más de 500 suscriptoras de la web.

Rodando a los 70, Matilde

Rodando a los 70, Matilde

Siempre he pensado que no hay edad para nada. Lo vemos a menudo en las noticias, como algo extraordinario, una octogenaria quiere subir el Aconcagua, un centenario corre los 100 metros lisos…

Llevo mucho años practicando deporte y una de las cosas que más me llamaba la atención cuando viaja a competir fuera de nuestras fronteras era la cantidad de gente mayor que veía aún en ese mundillo. En ciclismo, en los mundiales máster en Bélgica éste año había señoras de 70 años, en los triatlones en Francia y en Alemania también. En cambio aquí, no es muy habitual ver a mujeres de más de 60 haciendo deporte y participando en carreras populares.

De hecho pienso en mi madre que ronda los 65 y no me la imagino haciéndolo, creo que no sabe ni andar en bici, y mira que he insistido… Le tiene miedo. Sé que de joven se dedicó a correr croses, poco habitual en su época. Y eso llamaba la atención.

Por eso hoy os quiero hablar de Matilde. 

La conocí en una charla que dí en Pamplona, sobre mujeres y bicis. Asistió como público. Yo comentaba cómo la bici había ayudado a muchas chicas del club a salir  de malos momentos en su vida. Tres casos que me marcaron mucho y fue ahí donde me dí cuenta de la magnitud de éste proyecto. Somos más que un club, más que un grupo de amigas que andan en bici. Somos un grupo humano que nos ayudamos unas a otras.

Al terminar la charla y entrar en la rueda de preguntas, ella nos comentó que también había disfrutado de la bici. Nos decía que para ella era muy fácil saber cuando tenía que cambiar de desarrollos, que te lo pedían las piernas. La invité a hablar un poco más de sus experiencias y nos contó que salía junto a una amiga suya, pero que ésta falleció. Nos quedamos tristes, casi llorando… se emocionó…y me preguntó si yo creía que podía salir con nosotras. Claro que si!! le dije. No tengo la menor duda. Y no me equivoqué.

En un momento nos vimos haciéndole la ficha del club y ya formó parte de nuestras vidas.

Matilde llegará rodando a los 70, y es que no hay quien la pare. Ni siquiera la primera caída que tuvo el primer día que quiso venir con el grupo.

Acercándose al lugar de la quedada sufrió una caída y se rompió la muñeca, la mano tonta que dice ella. Pero eso no fue impedimento para que ella siguiera aportando al club toda la buena energía que desprende.

Acudía a cada quedada, sin bici, para sacar fotos, lo mismo se venía a un puerto y nos había preparado un avituallamiento, o nos cogía los chubasqueros. No se perdía nada.

Al poco de recuperarse de la mano, me dijo que quería mejorar su nado. Hacía tan sólo 4 años que había aprendido a nadar y tenía algo en mente. Empezamos con las clases y al poco me comentó que quería hacer un triatlón. Le dije que hay uno en Donosti ideal para iniciase y empezamos con la programación.

Al mismo tiempo, y ya recuperada de la mano, había empezado a salir con su bici de hace 20 años, claro, con poco desarrollo, manillar estrecho… Pero que se subía cualquier cuesta, su ritmo, pero subía.

Así que su siguiente inversión fue comprarse una bici. Tuvo que vérselas con el vendedor que insistía en venderle una eléctrica y ella, que no, que quería una bici para sudar. El cambió fue espectacular. Salió de la tienda con su bici nueva, con todos los complementos que pidió, incluido el timbre. Tiene una ruta que la llama la rutica Matilde y lo necesita para pedir paso a la gente que pasea junto al río.

Comenzamos en septiembre con los entrenamientos para el triatlón de la mujer en Donosti, y entre correr, nadar y andar en bici, se ha puesto muy muy fuerte. No hay quien la pare!

Zapatillas nuevas para correr, prueba de esfuerzo porque nunca se había hecho una, y con una ilusión que más quisiéramos algunas.

De las primeras rutas que hizo con su bici nueva fue ir de Leitza a Donosti- San Sebastian por la vía verde del plazaola. Os juro que pasaba miedo  de verla correr tanto, ya que bajábamos a más de 40km/h.  Había que verla disfrutar en cada charco. Al tener algo de amortiguación  en su nueva bici, iba buscando los charcos para sentir cómo la sacaba. Gozó como una enana.

A veces nos reímos con ella, porque es muy salada. Nos aparece con una gafas de su época, vintage y  le decimos, vas a la moda Matilde!!

Otro de los retos de Matilde a sus casi 70 años es remar en una piragua y subir al santuario de San Miguel de Aralar en su bici nueva.

Siempre le digo que no hay nada imposible si se entrena y se preparan la cosas, y en eso estamos. Ha colocado su bici vieja en el rodillo, y cuando no puede salir y le toca bici, se pone la tele y a entrenar!!

Desde luego que si seguimos así , cualquier cosa que se proponga lo conseguirá porque ilusión la tiene toda. Es el alma de Bizikume. Y sabe perfectamente que hay salidas a las que ella tanto por nivel como por técnica, no puede asistir pero eso no hace más que darle alas para seguir progresando y poder compartir junto con nosotras el mayor número de salidas. Es una más. Es Matilde.

ENTRENAR EN INVIERNO

ENTRENAR EN INVIERNO

 

Llevo mas de 25 años practicando ciclismo. Tengo la suerte de poder vivir en una zona privilegiada para ello, con muchos montes y buenas carreteras con poco tráfico. Pamplona es realmente la mejor ciudad para practicar ciclismo que conozco. Lo único malo que tenemos aquí, si es que se puede decir así,  es el clima. Y es que en invierno hay días que no llegamos a los 10º C y eso, para la bici es frío. Y si ya le da por llover y nevar, como esta noche… lo llevamos crudo.

Pero lo cierto es que nunca me ha molestado, es más, he sabido adaptarme bien a esas circunstancias.

Me gusta competir, y desde hace 20 años lo hago en la modalidad de ciclocrós. Me gusta entrenar en invierno, los entrenamientos son más cortos, más intensos, variados y eso se agradece cuando llevas todo el año metiendo horas con la bici. La temporada de cx empieza en Julio, una buena época para meter kilómetros, y a medida que se acerca el otoño voy bajando el tiempo y subiendo la intensidad.

Cuando corría carretera, la temporada terminaba en octubre y solíamos dejar como dos meses sin tocar la bici. Eso nos daba la oportunidad de disfrutar de otros deportes que durante el año no podías hacer, como correr, ir al monte, eskiar… Ahora casi no se para tanto tiempo de tocar bici.

Ahora que gestiono el Club Bizikume,  te voy a contar cómo preparamos la tempodada de marchas cicloturistas a las que nos apuntamos, como Monegros, la Irati Xtrem, etc,  Un club de mujeres que practicamos deporte  a nivel popular.

Como digo, aquí en Pamplona el invierno puede ser muy duro, y para noviembre – diciembre las salidas se van espaciando bastante.

Pero en Bizikume tenemos muchos recursos. Y podemos seguir practicando deporte prácticamente todo el año.

¿QUÉ PUEDES ENTRENAR EN INVIERNO? 

Entrenamiento interior o exterior

Lo normal es que si ya andas en bici muy asiduamente, dispongas de un rodillo en casa. Es dónde colocas tu bici y haces tu entrenamiento. Puedes entrenar, pero debes adaptarlo. Si tienes tres horas de bici, no debes hacer más de 1h 30 sobre el rodillo. Y mucho menos si es de rulos. Puedes deshidratarte o sobrecargarte. Asegúrate una buena hidratación, y estiramientos.

También puedes ir a clase de ciclo- indoor. Debes tener cuidado de no pasarte de pulsaciones, ya que este tipo de sesiones emocionan mucho por la música y pasarte de revoluciones!

Hacer pilates en ésta época también es un buen recurso para preparar el cuerpo para la temporada.

Otro buen recurso para cuando hace malo, es salir a correr. En Bizikume contamos con la sección de triatlón, y uno de nuestros objetivos suele ser el triatlón de la mujer en Donosti. Así que no dejamos de correr en todo el año. De esta manera, si un día sale lloviendo, con 30′ de entrenamiento lo tenemos cubierto, sin necesidad de mojarnos con la bicicleta que siempre es más desagradable.

Correr y una buena sesión de autocargas en casa es uno de mis entrenamientos favoritos. Lo suelo combinar con subir las escaleras del portal. Hit total. 

 

O ir a la piscina a nadar. Nosotras solemos combinar las dos sesiones, correr y nadar en un mismo día. Incluso una sesión de spining!!

Navarra cuenta también con pistas de eski. Y es una de las modalidades que más nos gusta practicar. El ski de fondo tanto en clásico como patinador es una buena manera de coger la forma y mantenerte fuerte. Alguna se anima incluso con el triatlon de invierno o el duatlon.

 

Y si lo que te gustan son las emociones fuertes, no dejes de probar entrenar en un velódromo!! Eso si que es adrenalina pura.

En mi época de ciclista, algunas de mis compañeras lo practicaban, mientras yo daba pedales en el barro. No entendía cómo les podía gustar estar dando vueltas y vueltas en un sitio cerrado. Hasta que un día lo probé. Cuando lleva toda la semana lloviendo, has hecho rodillo, has corrido, has nadado, pero aún tienes mono de bici, nos solemos acercar al velódromo de Tafalla con nuestras propias bicis de carretera y no paramos de rodar y reir. Siempre hay alguna que se salta las normas y pasa la línea prohibida con el consiguiente susto.

Se puede aprender a relevar, a ir a rueda, a sprintar… hay un sin fin de juegos que puedes hacer para pasar un buen rato a gusto.

 

Pero si  lo tuyo es competir,  si no te importa mojarte, ni pasar frío, ni pisar barro, si te gusta el sabor a sangre en la boca, de cuando tienes el ácido láctico saliéndote por las orejas…lo tuyo es el ciclocrós. No dejes de probar ésta modalidad que tan en auge está. Hay un montón de pruebas en toda el estado, con buena participación femenina, que cada vez va a más, incluso hay categoría de máster. Tan sólo tienes que adquirir un poco de técnica, entrenar duro y podrás probar el deporte de moda. Y si no te convence, siempre podrás usar esa bici que te has agenciado para  hacer gravel, que es lo que viene desde EEUU. La novedad de rodar por pistas sin necesidad de subir montañas.

Ya ves, el caso es no parar y seguir activas gran parte de la temporada. Eso si, con una buena planificación para llegar con ganas a lo realmente importante.

Y tú, ¿qué haces en invierno para mantenerte en forma?