TESS TRIP CYCLA MADRID

TESS TRIP CYCLA MADRID

Viaje por la Sierra Norte en Bici

La semana pasada pude disfrutar de uno de esos viajes que realmente sí son  de cicloturismo. Fue algo así como  “cultu- gastro ciclo turismo”.

Y  es que, ese es el estilo de Rutas Pangea, empresa de rutas y viajes en bici con más de 25 años de experiencia  con muchas tablas en esto de organizar viajes  que dejen un buen sabor de boca.

Enmarcado dentro del proyecto Cicla Madrid, el test trip, o viaje para testar, quería mostrarnos las bondades de la Sierra Norte de Madrid desde una perspectiva ciclista.

Cycla Madrid ya es una realidad. Un recorrido de más de 450 km que rodean la comunidad  y que permite visitar de un modo sostenible enclaves Patrimonio Mundial por  la  UNESCO, más de 50 bienes de interés cultural, y los 4 espacios naturales que la rodean, Sierra Norte, Sierra Central de Guadarrama, Sierra Oeste, y la  Comarca de las Vegas del Tajo.

Para poder poner en marcha todo esto, ha sido necesario crear una asociación donde se integran más de 50 entidades y empresas para hacer rodar el proyecto. La Asociación de Cicloturismo Cycla Madrid, es  donde ayuntamientos, empresas del sector turístico, y de restauración se dan la mano y colaboran conjuntamente con un único fin, impulsar el turismo activo de la zona para ayudar en la economía local.

Ya hay cientos de km balizados, para hacer rutas de todos los niveles,  con la bici de monte, carretera e incluso la gravel. Justo este fin de semana se celebró la carrera de bici de montaña, Sierra Norte Bike Challenge para dar a conocer este paraje. 

Si algo nos define al  colectivo ciclista es que somos exigentes con las rutas, y estas de la sierra de Norte no te dejan indiferente.  Tanto el paisaje como los puertos de la zona nada tienen que envidiar a las del norte. Sobre todo cuando viajas allí y la sorpresa que te llevas es monumental al comprobar que de árido no tiene nada. A veces, los del norte tenemos esa imagen de esta zona. 

 

El punto de encuentro y campo base fue en Torrelaguna, situada en el valle del medio Jarama. Una localidad con historia que contó de gran esplendor  en el siglo XV. Aquí vivió San Isidro labrador, y nació el cardenal Cisneros.

Nos alojamos en la Posada del Camino Real, un hotelico de calidad que muestra orgulloso el sello de la asociación. Además de estar bien ubicado, es el lugar perfecto para descansar tras las rutas que no propusieron. Y si además te cuidan la bici y te dan bien de comer, ¿para qué quieres más?

Tras las presentaciones pertinentes de todos los asistentes al viaje, nos disponemos a coger la bici y descubrir la Sierra Norte sobre nuestros pedales.

La primera cuesta que subimos la llaman la trampa. Y tanto!! No habíamos hecho ni calentar!

Pero tras unos 4km llegar a la cima fue un placer para nuestros sentidos. Durante todo el viaje tuve la sensación de estar en un territorio peculiar, rodeada de montañas de baja vegetación, salpicadas de rocas de granito redondeadas que dan ganas de abrazarlas.

Nuestra primera parada fue en El Berrueco. Cuando tienes la suerte de contar con un guía que además sabe de geología, disfrutas la ruta de otra manera. Y es que Juan, el guía de Rutas Pangea, se las sabe todas. No hubo rincón que se quedara sin explicación. Y este pueblo en particular, tiene un museo de piedra al aire libre. 

Es un municipio con sabor a pueblo. La cuidad queda lejos y todo el que llega se encuentra con la piedra de granito como testigo de la vida rural de hace  siglos.

 

Tras un pequeño almuerzo, continuamos nuestro viaje con las bicis. Viaje al pasado podría llamarse, ya que tras superar unas divertidas colinas sube y baja, llegamos a Sieteiglesias.

Entre sus riquezas patrimoniales  se encuentra la Necrópolis. Un escenario protegido, donde se encuentran antiguas tumbas de origen medieval, siglo IX y XI.

Una carretera despejada de tráfico y un agradable descenso nos devuelven a la villa para disfrutar de una visita guiada y una rica cena regada con  los vinos de la tierra.

DÍA DOS DEL VIAJE

Amanece freso el segundo día, y como hay que viajar después, debemos madrugar para la segunda ruta.

Esta vez las subidas dan algo de tregua, y el ascenso se hace más llevadero, kms y kms de subida para llegar, tras un largo y esperado descenso,  a nuestra primera parada, el embalse de Atazar. De ahí beben todos los madrileños. 

Nuevamente las explicaciones de su construcción e importancia para la comunidad de Madrid hacen que no perdamos detalle de la charla.

Continuamos el descenso para sorpresa nuestra y llegamos a la siguiente parada. Ah, que había que subir!! 2km de buena carretera para llegar a un pueblo con encanto.  El pueblo de Patones de Arriba. Un pintoresco rincón de la sierra, que gracias a la guía pudimos descubrir, además de  sus casitas de pizarra  negra y sus calles empedradas, toda la historia que lo rodea  así como la de sus peculiares habitantes.

 

Pero para sorpresas del día, la que nos esperaba en Torremocha del Jarama.

La degustación de quesos de la quesería Jaramera. Sin duda alguna hacen honor a su eslogan, quesos con alma. Y es que desde el principio nos dimos cuenta del cariño con que hacen los quesos. La puesta en escena, el maridaje, la limpieza para saborear el siguiente pedacito de queso, regados con vinos de la tierra fue todo un lujo para nuestros paladares desentrenados. Momentico delicatesen que puso el broche de oro a esta increíble experiencia.

Un par de días que he podido compartir con influencers y frilanders: 

 

Con Meme Amelia, impulsora desde hace años del ciclismo femenino en la comunidad de Madrid. 

 

Isis Mas, alcaldesa de la bici de la cuidad de Madrid. 

Javier Bañol Izu, experto en Bikepacking, Juanjo Alonso, Kapi, el maestro que todo aventurero quiere tener, y Oscar Falagán, escritor y cicloturista en busca de la historia de su vida, entre algunos de ellos.

Quiero agradecer a Rutas Pangea y a la Asociación de Cycla Madrid por darme la oportunidad de conocer estos paisajes. Un viaje para los cinco sentidos con sello de calidad Pangea.

 

LOS MEJORES SILLINES DE MUJER

LOS MEJORES SILLINES DE MUJER

El sillín, tu mejor amigo. 

Muchas me habéis preguntado por sillines para nosotras. Y es que, una bici trae de serie normalmente un sillín bastante corriente, que, nada más montarte, sabes que no será un buen compañero de viaje.

Pensamos que igual debemos acostumbrarnos a él,  que el roce hace el cariño… pero no, aquí el roce hace daño, y mucho.  

He conocido chicas que se han pasado km y km en silencio, sufriendo, y que ni con una sesión de biomecánica han conseguido eliminar los dolores, con lo que debes tenerlo muy claro. Montar en bici no duele. Y muchas veces, la culpa es del sillín.

La morfología de la cadera de la mujer es diferente a la del hombre, con lo que notarás diferencias en el apoyo de los isquiones y de los labios de la vulva en el sillín, en un sillín de hombre que en uno de mujer.

Para empezar, el apoyo de la cadera en el sillín debe ser en ligera ante-versión, de tal manera que notes el apoyo trasero de los isquiones en la parte más elevada del sillín. Una retro-versión haría mucha presión en el sacro, causando molestias como la  inflamación de los cartílagos circundantes.

Si no vas bien apoyada, notarás molestias en los labios, puede que incluso heridas, veas sangre en la badana…. Un mal apoyo puede hacerte sentir hormigueo debido a la falta de flujo sanguíneo.

Lo ideal es que acudas a tu tienda de bicis habitual y te hagan la medición correspondiente.

Te miden la anchura de los isquiones, los huesos donde debes apoyarte realmente en el sillín. Se usa un molde para que al sentarte se queden marcados los puntos de apoyo. Una vez hecho esto, se mide esa distancia y se busca el modelo con esos cm que separan tus isquiones uno del otro.

Las medidas más habituales suelen ser: 130mm, 143, 155 y 168mm.

 

 

También es recomendable que  uses un sillín con hueco para librar el apoyo de los labios y evitar presión en la zona genital, y que te resulte cómodo, ya que no todos los sillines con hueco van a serlo.

Un sillín específico de mujer va a ser algo más ancho en la parte trasera, más corto de la punta y puede o no  tener hueco en medio. Si no lo tiene será muy blandito en las zonas de apoyo genital.

Independientemente de si haces monte, carretera o cicloviajes, esto es algo que debes tener claro. No te debe doler nada.

Los sillines de carretera, al ser una posición más agresiva, tienden  a ser más estrechos, y en la de monte, un sillín más ancho en la parte trasera que te permita moverte hacia adelante en las subidas y retrasarte en las bajadas, posiciones que en la bici de carretera son más fijas.

LOS MODELOS MAS USADOS: 

Te voy a poner aquí los 4 modelos  más utilizados por las líderes del programa Women in Bike de la RFEC.

El más popular: Se lleva la palma cuando hablamos de marcas, y es que Selle Italia lleva años investigando en esto. Este en concreto es el Diva Gel Super Flow. Un sillín cómodo usado por muchas ciclistas que hacen tanto Mtb como carretera.

 

El siguiente en la lista de populares en el Bontrager Anja. Un sillín cómodo y ergonómico para la bici de carretera, al ser más estrecho permite mantener una posición más rácing sobre la bici.

El más cómodo para la montaña, se lo damos al Mimic de Specialized. Este modelo es el power expert.

Su puntera es muy blandita,  tiene una ligera hendidura en la zona central para mayor comodidad y lo puedes usar tanto en Mtb como carretera.

Pero si lo tuyo son los paseos por cuidad y no te vistes de licra para nada, lo que más se ve en la calle son los modelos vintage como este. Cómodo y asequible a cualquier bolsillo, alejado de los precios de las otras modalidades. Ya se sabe que en la calle hay mucho amigo de lo ajeno.

No obstante aún llevando un buen sillín,  debe estar nivelado, debes trabajar la flexibilidad de tu cadera para adaptarte mejor a el, usar un buen culote y si vas a pasar más de tres horas sobre la bici, usar una crema para evitar rozaduras. En nuestro grupo ya tiene nombre, la chichicrema.

Y tú, ¿qué sillín usas en tu bici?

Cuentanoslo en las redes etiquetando a mujeres en bici para poder encontrarlos. 

 

 

CÓMO ELEGIR UNAS BUENAS GAFAS DE SOL

CÓMO ELEGIR UNAS BUENAS GAFAS DE SOL

Si ves mis fotos en mis redes sociales,  vas a ver que casi siempre salgo con gafas de sol. La chica de las gafas, me suelen decir. Y es que, son una parte importante de la indumentaria ciclista. Casco, gafas, guantes, son elementos de protección. Puedes salir  a rodar con culote o sin el, con mallot o con camiseta, y no pasará nada. Pero salir sin gafas es exponerse a un accidente, o a terminar con molestias en los ojos. 

En carretera es fácil que por la velocidad se te meta algún mosquito en el ojo, o te entre alguna piedrita, y puedas tener un susto por ello. En el monte, la luz que filtra entre los árboles puede que no te deje ver bien el terreno, o algo peor, una rama te rasguñe el ojo. 

De ahí la importancia de elegir bien unas gafas. 

Seguro que te has pasado horas mirando gafas de ciclismo deportivas en internet. Y es posible que gran parte de ese tiempo lo hayas perdido por no saber qué modelo elegir.

Bien, en este artículo en colaboración Sunglasses Restorer te vamos a dar las dos pautas básicas para elegir una buena gafa de ciclismo.

 

Una gafa se divide básicamente en dos partes bien diferenciadas:

 

Montura y Cristales/lentes.

 

Así que vamos a explicar las características que deberían tener cada una de estas dos partes para que aciertes con la elección de próxima gafa para montar en bici. 

 

La pareja de lentes o pantalla si se trata de una gafa de este tipo, debe:

 

-Contar con la protección ultravioleta homologada por la UE/FDA.

-Estar fabricada en policarbonato,

-Proporcionar un buen campo de visión.

-Estar ventiladas

-Ser intercambiables.

 

Si la primera característica no se cumple, no serviría ya no solo como gafa deportiva de ciclismo, sino como, simplemente, gafa de sol. Poco que queda respecto a la protección ultravioleta. ¿Sabías que si te pones una lente oscura delante de tus ojos, estos se dilatan? Si esa lente oscura no tiene la correcta protección contra la luz solar, a tu ojo llegará mayor cantidad de luz uva/b. Y todos sabemos los riesgos de este tipo de luz para la piel y los ojos, ¿verdad?

 

El material policarbonato es el ideal para cualquier tipo de gafa en el que haya un riesgo de rotura: gafas de protección industrial, gafas de airsoft, gafas de padel, gafas de ciclismo, etc. Es un material de alta resistencia al impacto y sus costes de fabricación en relación con los beneficios que se obtiene de él, lo hacen ideal. Además, sus propiedades ópticas también lo avalan.

 

Si la gafa no tiene un buen campo de visión, nos resultará incómoda, porque nos obligará a mirar por los bordes de la gafa. Y en carretera esto es algo que nunca vas a querer. Comprueba que la anatomía de tu cara es compatible con el modelo que elijas. ¿Esto como se consigue? A base de probarte varios modelos o si decides hacer tus compras online, fíjate si el vendedor incluye recomendaciones según la fisionomía de tu cara.

Seguimos: las lentes deben estar ventiladas y a ser posible ser anti-vaho. Esto hará que la circulación de aire sea buena entre la cara y el la parte posterior de la lente. Así no se empañaran y evitarán que veamos mal. Fíjate que los cristales tengan los típicos agujeritos o ranuras que actúan como “ventiladores” para sus ojos.

 

Para finalizar, si la gafa cuenta con la posibilidad de cambiar las lentes, sería un punto a favor muy a tener en cuenta. Esto nos daría la posibilidad de cambiar los cristales dependiendo de la climatología.

En un día con mucha luz, necesitaríamos cristales bastante oscuros para estar cómodos. Mientras que si lo tuyo es practicar MTB entre bosques, o sales a pedalear un día nuboso, lo ideal son lentes más claras o lo mejor de todo: gafas fotocromáticas.  Este tipo de gafas se pondran más claras u oscuras dependiendo de la iluminación que exista en el ambiente.

¿Esto cómo es posible?

Porque los cristales fotocromáticos tienen esa propiedad físico-química de oscurercerse o aclararse en función de la cantidad de luz ultravioleta que reciban o dejen de recibir.

 

Pasamos al segundo elemento de la gafa, la montura:

 

-Tiene que estar fabricada en material hipoalergénico, moldeable y resistente a la vez.

No hace falta que te vayas a materiales de alta gama como el Unobtainium de Oakley o el grafeno de las Rudy Project. Pero sí al menos un buen acetato de calidad.

Esto es porque son mucho más difíciles de fracturarse, y en caso de hacerlo las partes rotas serían inofensivas para la integridad facial del ciclista.

 

-Debe ser una montura cómoda, que se asiente bien en la cara y no se mueva constantemente. Hay quien prefiere monturas envolventes que se queden muy pegadas a la cara. Otros ciclistas las prefieren con un poco más de holgura.

Deberás probar para ver cual es el tipo de gafa de ciclismo con el que te sientes más cómoda.

 

-Los terminales, que son la parte final de las varillas (más conocida como patillas) deberían ser de una goma antideslizante. Esto aporta un punto extra de comodidad y de agarre. Si estos terminales fueran reemplazables mejor que mejor.

Y eso es todo.

 

Como ves no son demasiados los requisitos, pero si los tienes en cuenta todos, tu elección será mucho mejor y estarás más satisfecho con tus gafas deportivas y por supuesto, te durarán más tiempo.

Una última recomendación: lleva las gafas siempre por fuera del casco!! 

Es algo que hay que tener en cuenta, ya que si las llevas por dentro de las correas del casco, y tienes una caía, no van a salir despedidas y pueden dañarte la cara, o lo que es peor, los ojos. 

 

Si te ha gustado, te pido que lo  compartas en tus redes sociales y nos comentes qué tipo de gafas usas y por qué. 

 

GREDOS A PEDALES

GREDOS A PEDALES

7 Mujeres por la Sierra de Gredos

 

Cuando me propuso Ana, de Nosolocuerda ir a conocer su provincia no dudé ni un segundo en apuntarme a la ruta que nos había preparado. 7 mujeres habíamos sido las elegidas para esta aventura. La primera edición de Gredos a Pedales

Tras el confinamiento no estaba muy en forma, y los desniveles de la ruta así lo requerían, pero cuando haces una ruta con amigas, te aseguro que es lo que menos te importa. Sabes que en cada cima van  a estar ahí esperándote. 

 

De estas situaciones lo que más pereza da es hacer el viaje de ida y vuelta. Por suerte esta vez llevaba compañía y se hizo más ameno.

Desde luego que nada más llegar y conocer la Plataforma de Gredos, ya nos dio una ligera idea de lo que íbamos a encontrarnos por ahí. Me encanta ese territorio de granito.

 

Llegamos a Hoyos del Espino como  a las 18h de la tarde. Nos presentamos a las compañeras de ruta, y subimos a la plataforma. A mi ya se me iba la cabeza por esos caminos empedrados pensando si serían ciclables o no.

 

A la noche, y tras una ligera cena, empezamos a preparar el equipaje que íbamos a llevar en la bici.

Tras varios viajes en formato Bikepacking te das cuenta de que, al final, cuanto menos peso lleves, mejor. Yo supuse que al estar en una sierra, íbamos a pasar frio, así que metí la tienda de campaña, que pesa 1kg, el saco y la esterilla. En Julio hace mucho calor en Avíla. Te dejo  aquí un video para que veas cómo se montan las bolsas en la bici. 

Nos esperaban 4 días de ruta en btt, 246km y un desnivel acumulado de cerca de 5000m. Y mucho calor.

Etapa 1.

Hoyos del Espino- Jerte. 68km

Tras un buen desayuno en el Restaurante la Bodeguilla, y la foto de rigor de salida en la Cabra nos dirigimos hacia la sierra vislumbrando las siluetas de los que serán nuestros escoltas en  lo que nos espera de ruta, los picos más altos de la sierra, entre ellos, el Almanzor. 

Nada más empezar, y sobre todo cuando llevas equipaje, suele haber paradas de reajuste, para que las bolsas no vayan pegando en la rueda trasera. Nada que no se solucione con un pulpo o una brida.

Por suerte yo viajaba con todas la bolsas de Columbus, y no me dieron ni un  sólo problema. Te dejo aquí un video para iniciarte en esto del bikepacking. 

El paisaje, salpicado de bolas de piedra de granito, redondeados por el viento y el paso del tiempo, me resultaba muy familiar, y es que los había visto antes en la prueba Madrid –Lisboa, pero no los había podido disfrutar como ahora.

Una etapa que atraviesa los pueblos del alto Gredos,  para dejarnos en lo alto del mirador de Tornavacas, valle del Jerte. Debe ser espectacular ver el valle en plena floración de los cerezos. Dejamos la provincia de Ávila para entrar en Cáceres.

El descenso nos lleva al camping donde pasaremos la noche. Por cierto, las cerezas estaban de miedo.

Una de las cosas que hay que cuidar cuando montas varios días seguidos en bici es evitar las rozaduras, y gracias a la crema que nos habían proporcionado Najara Biocosmetics, no hubo nada de lo que preocuparse.

Tan importante es el descanso como la alimentación e hidratación. Y es que Ana, lo tenía todo previsto. Había avituallamiento post etapa. Unos batidos  que nos había patrocinado el mismísimo   Carlos Sastre    para para recuperar energía.

Montar el campamento es una de las cosas que más me gusta de estos  viajes. Me encanta estar con las chicas hablando de la ruta, preparando la ruta del día siguiente, cenando… pero el momento de soledad en la tienda, no se paga con nada.

Etapa 2.

Jerte- Losar de la Vera. 66km

Cuando me preguntan que si me gusta más el monte o la carretera, suelo decir que el monte, porque la btt te permite llegar a unos sitios espectaculares. Pero lo cierto es que las carreteras del valle del Jerte me han dejado impresionada. Carreteras estrechas, entre cerezos, con sombra, y pasando por pueblecitos con encanto, hicieron que la etapa fuera más llevadera.

Pasamos el puerto del Piornal, que es el pueblo más alto de Extremadura, Este puerto marca el paso del Jerte a la Vera bajando por la vertiente sur del puerto, una zigzagueante carretera a través de un bosque de pino y roble con apenas tráfico que marca una larga bajada hasta el pueblo de Garganta la Olla. Desde aquí entramos en la comarca de la Vera, atravesando los pueblo de Cuacos de Yuste (pasando por el famoso monasterio), Aldeanueva y Jarandilla de la Vera para terminar la etapa en Losar de la Vera y disfrutad de las gélidas aguas de la garganta de Cuartos.

 

 

En esta epata el calor se empezaba a dejar notar. Lo bueno es que hubo una bajada impresionante, de esas en las que no pedaleas por no querer que se termine nunca, que nos ayudó a refrescarnos.

La llegada a Losar fue de lo más divertida, ya que el pueblo está decorado con un montón de figuras hechas con los setos.

Un baño refrescante en la piscina y una buena siesta antes de cenar y como nueva para la próxima etapa.

 

Etapa 3.

Losar de la Vera- Guisando. 60km

Si algo tengo que comentar de todo el viaje, es lo mal que llevo el calor. Y es que este día llegamos a los 38 grados. Personalmente,  si hace más de 30 en Pamplona, no salgo con la bici, me parece peligroso. Pero si te pilla esto, a las 14h y tienes que afrontar la parte más dura de la etapa, no te queda otra que, o sufrir, o te vas por carretera. Y eso es lo que hice, no sin antes intentar subir las primeras rampas del monte que debíamos atravesar. Un sonido incesante,  crispeante y poco familiar para mí,  nos acompañaba todo el rato. Dedujimos que las chicharras meten ese ruido con las patas y alas para abanicarse. El calor hacía estragos en nuestras mentes. 

La bajada al pueblo me recompuso, y el café con hielos nos ayudó a termo regularnos. Aquí me vino de perlas el gel de miel de Too Energy. Me dió ese punch de energía que necesitaba. 

Me llamaba la atención la cantidad de fuentes que hay en todos los pueblos.

Fue una etapa divertida al principio ya que discurría por pistas y sendas entretenidas.

A la hora de más calor, la parada era obligatoria. Aún quedada un puerto de 12km, muy llevaderos para llegar al que sin duda fue el punto clave de todo el viaje. El pueblo de Guisando a los pies de los Galayos.  Acertada fue la renuncia a atravesar el monte e ir por la carretera, ya que era una subida muy llevadera y con sombra.

Ya en el pueblo, no nos resistimos a darnos un baño en el charco verde. Estábamos exhaustas. Todo muy rural.

Esa noche fue muy especial. Si no fueron pocos los km de subida en toda la etapa, aún nos quedaban 4 km más para subir a cenar al kiosko La cabra del Nogal del Barrando, tan largo su nombre como la subida para llegar a él. Pero sin lugar a dudas, fue el sitio donde mejor nos dieron de cenar.

Y, por fin una noche donde pudimos ver las estrellas y la luna llena, durmiendo esta vez al raso en una campa con encanto. Gracias Abel.

Para mí fue la guinda de la travesía. Aunque aún quedada la última etapa.

 

Etapa 4. Guisando- Hoyos del Espino.

Cuando viajas en formato Bikepacking no te queda más remedio que subir los desniveles más fuertes por carretera, si no quieres tener que hacer “empujebike”.

Dos espectaculares puertos para disfrutarlos con la bici de carretera se me quedaron grabados a fuego. Cada km que subía soñaba con volverlos a subir con mi flaca. El puerto de la Centenera y el alto del Pico ya tienen un hueco en mi corazón.

Y si además, cuentas con la suerte de que un fotógrafo muy profesional te vaya sacando fotos para el recuerdo, no se puede pedir más. Gracias César J. Vaquero por tu colaboración.

 

Es lo que tiene la ladera sur de la Sierra de Gredos. Tras los casi 1500m de desnivel que habíamos perdido en la primera etapa, había que  ir recuperándolos poco a poco.

Esta etapa la gocé. Sobre todo por lo divertido que fue atravesar el cordal por la dehesas con la vacas pastando libremente, los caminos de tierra y piedras que tanto me gustan. Ese vibrar de la bicicleta hace que me llene de energía.

La aventura llegaba a su fin.  Y casi sin darnos cuenta, inconscientemente, nuestro ritmo iba bajando, como si no quisiéramos que el viaje terminara. Íbamos saboreando cada pedalada, cada frase que comentaba con las chicas.

Junto a María,  de Montañas Vacías, ya estábamos maquinando otra ruta por Teruel, esa zona que le llaman la Laponia española. Era como si nuestra mente buscara una nueva excusa para perderse en el abismo de las rutas y no volver a la rutina de este mal año viral.

7 mujeres. 7 experiencias, 7 mentes tan diferentes y a la vez tan unidas en un único objetivo: hacer que todas consigamos llegar a la cabra de donde partimos. Esa cabra que nos recuerda que, siempre, estemos donde estemos, siempre,  tiramos para el monte. Y nos encanta!!

Gracias Ana, María, Amalia, Laura, otra Ana e Itsaso por ser parte de esta comunidad, MUJERES EN BICI,  que cada vez es mas grande. Gracias a  mujeres como vosotras, cada vez son las mujeres que se animan a montar en bici. “¿Qué tiene esta bola que a todo el mundo le mola?”

 

¿Cuándo repetimos?

7 PASOS A REVISAR EN TU BICI ANTES DE VOLVER A SALIR

7 PASOS A REVISAR EN TU BICI ANTES DE VOLVER A SALIR

REVISIÓN BÁSICA PARA VOLVER A  SALIR CON TU BICICLETA TRAS EL CONFINAMIENTO

 

Seguro que muchas de nosotras no hemos tenido ni la más mínima oportunidad de tocar la bici durante estos 50 días de confinamiento. Algunas afortunadas con algo de terreno en sus casas hacían sus circuitos caseros y algo montaban en el exterior. Pero la gran mayoría o sólo hemos hecho rodillo, o si siquiera eso.

Por esa razón, antes de volver a coger tu bicicleta, bien sea la de montaña o la de carretera, asegúrate de hacerle una pequeña revisión para poder salir con garantías.

 

  1. PRESION DE LAS RUEDAS:

Es lo más básico. Y casi seguro que lo aprecies a simple vista, si tocas con la mano, ésta se hundirá bastante en la cubierta. Es por ello que debes volver a hinchar las ruedas. ¿Cuánto? Pues según el terreno en el que te vayas a mover o siguiendo las indicaciones que ponen en la propia cubierta. Si hinchas demasiado para ir al monte, es posible que vayas rebotando mucho y acabes cayéndote. Y si estás muy bajas, corres riesgo de pinchar y que la cubierta se vaya desgastando de forma irregular.

No obstante también hay gustos en esto de las presiones y con el tiempo seguro que vas conociendo cómo vas más cómoda.  En carretera no hay duda, a más de 7Bares.

Aprovecha a repasar la tensión de los radios. Si hay alguno más flojo, lo más seguro es que tengas que llevar la bici al taller para que los ajusten, o hacerlo tu si dispones de la llave especial.

 

  1. LIMPIEZA Y ENGRASE DE LA TRANSMISIÓN:

He tenido la bici en la terraza, y le ha caído agua, y algo de polvo, así que lo mejor es limpiar primero la cadena con un paño limpio y seco, o humedecido en un líquido específico para limpiar cadenas. Repasa también las ruletillas del cambio trasero, que suelen coger mucho polvo y barro. Y tras la limpieza, engrasar. Nunca al revés ya que se va deteriorando la cadena y pierde eficacia. El aceite, el que uses normalmente. Yo vivo en una zona húmeda y me gusta ponerle aceite específico para esa zona. Si sales por un ambiente más seco, será ese otro tipo de lubricante. Si  llevas la cadena seca corres el riesgo de que se parta, y necesitarás usar el trocha- cadenas para repararla. 

Y ya que tienes el aceite en la mano, puedes echarle un poco  a los pedales si son de montaña. Así te aseguras  de que irán  un poco más blanditos.

 

  1. REVISIÓN DE LA TORNILLERÍA:

Esto parece muy simple pero es muy importante. Debes repasar los tornillos sobre todo de la dirección y de la potencia, ya que si algo de esto está flojo te puedes pegar un buen susto. No hace falta apretar mucho, tan solo que lo sientas algo fuerte. Hay unas llaves específicas para eso, pero se usan en los talleres principalmente.

 

  1. REVISA LOS FRENOS:

Tanto si tienes frenos de disco como si son de zapata, debes revisarlos antes de salir. Yo no recuerdo si antes del confinamiento los tenía ya para cambiar, por lo que lo mejor es echarles una miradita y ver si las zapatas están dentro de los límites.  Suelen tener una muesca que lo señalas. 

Las pastillas en los frenos de disco lo puedes comprobar, observándolas a través del soporte. O si no lo ves claro, sacando la rueda. Si junto a  los pistones no ves las pastillas, hay que cambiarlas. 

También lo puedes hacer en marcha. Si meten  un ruido metálico al circular y presionar el freno, es  que o están desgastadas o  estan contaminadas. 

Si no las aprecias bien, es porque a buen seguro haya que cambiarlas. También se sabe al tacto con el freno. Si llevas la maneta de freno muy muy cerca del puño es que hay que cambiarlas. Si no sabes hacerlo, debes pedir cita en el taller más cercano de casa. Y así te pueden hacer revisión del propio líquido de freno.

 

  1. LÍQUIDO TUBELESS:

Durante el confinamiento debes haber movido la rueda de vez en cuando para evitar que el líquido se asiente en la parte de abajo. Hay gente que si no va a usar la bici en mucho tiempo, lo saca de la rueda. Yo las he ido moviendo. Aún así, observo que algo sale por la porosidad de la cubierta, con lo que es necesario rellenarlo con latex para que tenga el efecto deseado. En el mismo producto te vendrán las indicaciones de cuánto debes poner en cada rueda.

 

  1. LA TRANSMISIÓN O MARCHAS: 

Asegúrate de que las marchas funcionan perfectamente. Tanto tiempo parada la bici, es posible que haya cogido polvo, o que simplemente vayan duras las sirgas y notes que no cambia con suavidad. Yo este proceso no lo hago en casa. Me gusta llevarlo al taller para cambiar fundas y cables. Pero hay videos en Youtube que seguro te pueden ayudar a realizar el cambio en casa. Eso si, no hacerlo te puede dar un disgusto y quedarte sin poder cambiar durante la ruta, romper el cambio, o las propias manetas. Yo no me la juego.

  1. EL EJE DE PEDALIER: 

El eje de pedalier es donde van sujetas las bielas. Si le das vueltas con la mano a las bielas hacia atrás y notas que va muy duro, es que se ha gripado el eje. Lleva un sistema de cazoletas y rodamientos que por no usar, o porque le ha entrado agua, o por la falta de limpieza, se van agarrotando hasta llegar al punto de que va muy dura la transmisión. Por eso, revísalo, si ves que gira con normalidad, está perfecto. Pero si notas que le cuesta, que debes hacer mucha fuerza, es que se ha fastidiado y lo debes llevar al taller, salvo que tengas una llave específica para soltarlas y engrasarlas. Andar en bici así es muy costoso, y además desgatará los rodamientos, con lo que tendrás que cambiarlo en poco tiempo.

 

Me gustaría destacar además, que tengas prudencia con la bici. Al estar un tiempo sin montar, hemos perdido técnica, reflejos, que son muy  importantes también para poder realizar las salidas de forma óptima y agradable. Es normal que te notes más torpe, inclusi si has podido entrenar en rodillo. Así que paciencia, poco a poco volverás a ganar confinza en todos los terrenos. 

 

Espero que te sirva de ayuda para retomar la bici con seguridad. Si algo de esto no sabes, no te preocupes. Pide cita en la tienda y que te hagan una revisión completa, como cuando llevamos el coche al taller, no? Lo más importante es que te sientas segura y evites riesgos y sustos innecesarios en la primera salida tras este periodo de parón y la puedas disfrutar con garantías.