ENTRENAMIENTO EN RODILLO

ENTRENAMIENTO EN RODILLO

O COMO NO MORIR DE ABURRIMIENTO

 

ENTRENAMIENTOS EN EL INTERIOR

Como cada año, el cambio de hora nos juega una mala pasada a las personas ciclistas, y es que al anochecer tan pronto,   la luz no nos deja mucho  margen para poder sacar la bici a pasear.

Además, el invierno es duro aquí en el norte y son muchos los días que nos levantamos mirando al cielo para ver si aguanta sin llover, o te va a  caer la tormenta del siglo.

Pero, no todo es malo. Míralo por el otro lado. Tener un entrenamiento indoor te puede ayudar de muchas formas.

Puedes conciliar la vida familiar. Te quedas en casa y haces vida de familia mientras pedaleas en tu rodillo. Aprendes un idioma con el móvil puesto en el manillar y unos auriculares, o puedes ver tu serie preferida. También te ahorras ponerte mucha ropa para salir, e incluso pillarte algún que otro resfriado, o librarte de una caída. 

Y es que, entrenar en casa tiene sus ventajas.

 

EL ENTRENAMIENTO EN RODILLO:

TIPOS DE RODILLO

Para empezar debes saber que existen dos tipos principales de rodillos. Los de rulos de toda la vida, y los de colocar la rueda trasera fija. También los hay de transmisión directa, que no colocas la rueda trasera, si no que ya tienen su propio casete.

Los de rulos, cada vez ocupan menos espacio, y son muy prácticos para mejorar el equilibrio. Debes colocar la bici encima, y subirte ayudándote de una pared, por ejemplo. Es lo más parecido a rodar en carretera. Las dos ruedas ruedan libres como en la calle, pero tienes que tener mucha habilidad para poder soltarte y agarrar el manillar con las dos manos. Debes estar muy atenta para que no  salgan las ruedas por los laterales.

Y los rodillos fijos, en los que colocas la rueda trasera y sujetas la bici. De ahí no se mueve, a diferencia del otro, y en este puedes ver la tele e incluso leer. Suelen ser plegables y ocupan poco sitio. Los hay magnéticos, y  de fluidos, estos últimos más silencios, pero  más caros. Puedes regular la dureza desde el manillar. La pega que tienen, es que desgastan mucho la cubierta trasera, así que se recomienda tener una rueda sólo para él. Algunos de estos rodillos se pueden usar como simulador con un programa adecuado en el ordenador, incluso te permiten realizar un entrenamiento por potencia.

También puede hacer las veces de rodillo una bici estática, que ya vienen con programas adaptados y te miden hasta las calorías que quemas. Son más armatoste, y  necesitas tener mucho sitio, si no terminas por usarla de perchero en tu habitación.

 

CONSEJOS PARA ENTRENAR EN CASA:

  1. Colócate en una habitación sin calefacción, o donde puedas abrir la ventana o colocar un ventilador. Entrenar en rodillo te hace sudar mucho y es necesario que puedas refrescar la sala para evitar deshidrataciones.

 

  1. Bebe!! Debes preparar tu bidón como si estuvieras en la calle en un día de mucho calor. Yo no suelo estar más de 45’, pero son suficientes para dejarte seca si no bebes nada de agua o sales.

 

  1. Protege la bici y el suelo. El sudor puede caer en tu bici e ir produciendo cierto desgaste de la pintura, lo mismo que en el suelo, sobre todo si es de madera. Con una toalla para secarte, y para cubrir la bici, evitas ese proceso.

 

  1. Prepara una sesión específica: No dejes que el aburrimiento se te apodere. Entrenar en rodillo puede ser muy tedioso, si no sigues un buen plan de entrenamiento, una sesión on line contra otros ciclistas en modo hamster, o con una peli entretenida.

 

 

Todo va a depender del objetivo de la sesión.

 

LOS OBJETIVOS:

  1. Solo quieres soltar pierna. Ponte el pulsómetro y no pases de la zona 1 de tu frecuencia cardiaca, entre 50 y 60%. Es la zona ideal para ver la tele, estudiar o conversar por teléfono, esas llamadas pendientes de tus compis de grupeta para contarles tus próximos objetivos. No más de 1h30.

 

  1. Entrenamiento a ritmo: Ya quieres notar un poco el esfuerzo en tus músculos. Hoy tocaba marcheta, un ritmo que te deja como nuevo, con esa sensación de haber cumplido. Es la zona 2, entre el 60 y 70%. No más de 1h15’

 

  1. Entrenamiento modo larga distancia, la zona 3. Te has apuntado a una marcha que le tienes muchas ganas, y ya te estás poniendo nerviosa. Sabes que menos es más y que todo suma, así que haces lo posible por rodar entre 70 y 80% a pesar que ya es un ritmo intenso. No más de 1h.

 

  1. Entrenamiento de series: Esta zona 4 es la ideal para hacer cambios de ritmo. Series entre el 80 y 90% de no más de 10’ de duración cada una. El ruido puede alertar a tus vecinos, es mejor avisar que vas a darle caña. Ponte una carrera de la copa del mundo de ciclocrós y haz una vuelta fuerte y otra suave, ya verás que pronto se te pasa la sesión. No más de 45’. Te bajas del rodillo con un subidón de adrenalina que te van dar ganas de salir corriendo con la bici al hombro.

 

 

  1. Si ya tienes que hacer entrenamientos en la zona 5, es que tu objetivo es muy ambicioso. Entre el 90 y 100%. Tengas lo que tengas en la cabeza, te hará llegar lejos, créeme. Este entrenamiento es corto, pero muy intenso. Te bajarás de la bici con temblor de piernas y sabor a sangre en la boca. No debe durar más de 40’ contando la recuperación entre series. Serán cortas de entre 30’’ y 1’ de duración. Eso si, lleva bien la cuenta que la falta de oxígeno te hará perder la cabeza.

 

Si nunca has entrenando en rodillo, prueba poco a poco a rodar en las zonas propuestas. Al final del invierno habrás ganado forma, terminado tu serie favorita y sabrás  hablar el idioma que tanto se te resiste. Ah, y tendrás un ” bono casa” a canjear en tu próximo reto.

 

 

 

 

 

NECESITO MEJORAR

NECESITO MEJORAR

Has empezado no hace mucho con la bici y has notado mucha mejoría. Si, en eso el ciclismo es muy agradecido. En pocas semanas te ves que ya no te asfixias en las cuestas tanto como antes, que en el llano ruedas más rápido, en definitiva que te sientes más cómoda en todos los terrenos. Hasta te ves más pierna, jeje.

Tanto es así que te has venido arriba y te has apuntado a tu primera marcha cicloturista, o mejor aún, te vienes este verano a subir los puertos del Tour con las Bizikume.

Estás andando algo, sales cuando puedes, incluso haces ciclo indoor para mantener la forma. Pero… aún tienes dudas de si eso será suficiente para no ser pasto de los buitres en esas aventuras en las que te has metido.

No te preocupes. Estamos a tiempo de hacer unos pequeños ajustes en tus entrenamientos para que puedas llegar con dignidad a ser una finisher.

¿POR DÓNDE EMPIEZO?

  1. Para empezar debes tener claro que si te apuntas a algo así ya no sales a andar en bici, si no que sales a entrenar. Un poco, tampoco hace falta partirse el lomo, que luego todo pasa factura. Pero si que el chip lo debes llevar en modo “training”.
  2. Estudia la marcha. Si te has apuntado a la Indurain, que es en agosto, aún hay bastante margen para mejorar. Suponiendo que es a la corta, ya que estás empezando, y ésta son 100km con 1600 mts de desnivel positivo acumulado, debes saber más o menos en cuanto tiempo la puedes llegar a hacer. Estudia los puertos, el desnivel que tienen y si tus desarrollos son los apropiados!! 34/50, y un 32 para disfrutar en las subidas.
  3. Cualquier marcha que se precie tiene unos tiempos de paso. Debes estudiarlos para saber si puedes entrar en tiempo. Aunque muchas dicen que no son competitivas, casi todo el mundo va a mejorar sus marcas y los vas a ver a muchos correr como si no hubiera un mañana.
  4. Con todo esto vamos a ver qué puedes plantearte para mejorar. Tan importante es el rodar bien en el llano como en las cuestas o puertos. Esta marcha en concreto, tiene puertos en su versión corta, muy asequibles, no son largos, y eso es una ventaja para ti.

Y AHORA …

Contamos el tiempo que queda para la fecha señalada. Como te he dicho, no hace falta tener una planificación de profesional, pero si una visión global de lo que vas a entrenar.

Habrá unas semanas que puedas entrenar más que otras, días de no poder salir a la calle, días indoor. Todo suma.

Si sólo haces bici, te compensa empezar a meter puertos. Empieza por puertos cortos que te pillen cerca de tu zona de entrenamiento. Un pequeño cálculo te vendrá bien. Si la marcha son 100km, debes intentar completar ese kilometraje durante la semana. Salir un par de día a entrenar 50km, o varios días de 30km. Si el tiempo no te lo permite, porque llueve, o sales tarde de trabajar, no te queda otra que ir a ciclo indoor o hacer rodillo. Con tres sesiones entre semana y una el fin de semana será suficiente.

Los puertos que debes hacer serán entre 3 y 5km. Al principio con subirlos a un ritmo cómodo para adaptarte, vale. Pero si lo que quieres es no resoplar en la subida, hay que meter un cambio de marchas. O lo que es lo mismo, hacer series.

LAS SERIES

Si, las series. Y no me refiero a las series de moda como Juego de Tronos. Las series son eso que a todo el mundo le cuesta hacer, pero que sin ellas no hay mejora. Tampoco estamos hablando de series en las que vayas a echar el higadillo por la boca. Pero si que debes salir de tu zona de confort, y nunca mejor dicho, para ver una mejora.

Imaginando que llevas un pulsómetro y que sabes cuales son tus porcentajes, ya que te has hecho una prueba de esfuerzo, sabrás también que el margen de mejora está por encima del 85% de tus pulsaciones máximas.

Pero si eres de las que va por sensaciones… no te queda otra que sentirlo en tus pulmones. O sea, que en las subidas, esas de 3 km para empezar, vayas a un ritmo tal que no puedas hablar, pero que seas capaz de aguantar esos 3km sin morir en el intento. Y cuando ya lleves varias semanas subiendo el de 3km, te pasas ya al de 5km a ese mismo ritmo.

Hay muchos formatos de series. Y cada una mejora ciertas capacidades. Pero para lo que nos atañe aquí con conocer algunas y ponerlas en práctica es suficiente. Cuanto más larga es la serie, menor es el ritmo. Y al revés, cuanto más corta es, más rápido puedes ir, siempre sabiendo que debes poder llegar a la cima si o si. O sea, el ritmo que debes llevar, debe ser para mejorar, no para quedarte tirada en la cuneta. Eso, no obstante, se aprende haciendo y haciendo.

Te puede interesar también subir por tiempos. Por ejemplo, si el puerto te cuesta 15′, puedes hacer 5′ fuerte, 5′ de recuperación, e ir variando los tiempos, aumentar el tiempo de esfuerzo, y disminuir el de recuperación.

Otro formato es el de subir 1km fuerte, 1km de recuperación activa, seguir subiendo así hasta coronar el puerto. Si no tienes cuentakilómetros, te puedes fijar en los carteles al borde de la carretera.

Cuando ya estés llegando a tu estado de forma más alto, puedes hacerlas así, 1′ fuerte, 1′ suave. Estas son las más cañeras, por eso se hacen en esta época.

Recuerda que debes acumular tantos kilómetros como tenga la prueba en la semana.

Pero si, aún así no puedes sacar ese preciado tiempo para entrenar con la bici, aún tienes alguna otra opción.

¿QUÉ MAS PUEDO HACER?

Sólo si sabes nadar, o ya tienes costumbre de correr, puedes añadir estas disciplinas a tus entrenamientos.

No vayas a la piscina si no eres capaz de hacer un largo sin que esté mirando el socorrista y dude en tirarse a por ti. Pero si tienes cierta práctica y técnica, sumado a los horarios de las piscinas, que no dependes de la luz del sol para nadar, puedes ir a meter metros al agua. Incluso puedes practicar las series en ella, haciendo cambios de ritmo en el agua tras un buen calentamiento. Entre 1000 y 2000 metros por sesión es suficiente.

¿Y la carrera a pie también vale? Pues si, tanto la natación como correr hacen trabajar con intensidad al sistema cardio-pulmonar. Y eso, trasladado a la bici hace que sientas cierta mejora en ese aspecto. No cabe duda que lo mejor es la bici, pero si es tu caso, puedes combinar los tres deportes y aprovechar el tiempo al máximo. Correr un par de días 30′ te puede equivaler a una sesión de bici. No obstante, recuerda que correr es mucho más lesivo que nadar o la bici, así que a la mínima molestia que notes, para!!!

También te digo, dicho sea de paso, que una planificación de entrenamientos es mucho más compleja que todo esto. Y la debe poner personal cualificado.

Pero si lo que quieres es mejorar un poco, y poder salir con tus compis a rodar, terminar las marchas sin gloria, pero sin pena, esto es más que suficiente.

Si tu objetivo es bajar tus marcas, ganar carreras, o competir debes hacer lo correcto, contrata a un profesional. Hoy en día una planificación de entrenamiento te puede costar unos 50€ mensuales, de ahí para arriba. Eso ya, tu decides.

ENTRENAR EN INVIERNO

ENTRENAR EN INVIERNO

 

Llevo mas de 25 años practicando ciclismo. Tengo la suerte de poder vivir en una zona privilegiada para ello, con muchos montes y buenas carreteras con poco tráfico. Pamplona es realmente la mejor ciudad para practicar ciclismo que conozco. Lo único malo que tenemos aquí, si es que se puede decir así,  es el clima. Y es que en invierno hay días que no llegamos a los 10º C y eso, para la bici es frío. Y si ya le da por llover y nevar, como esta noche… lo llevamos crudo.

Pero lo cierto es que nunca me ha molestado, es más, he sabido adaptarme bien a esas circunstancias.

Me gusta competir, y desde hace 20 años lo hago en la modalidad de ciclocrós. Me gusta entrenar en invierno, los entrenamientos son más cortos, más intensos, variados y eso se agradece cuando llevas todo el año metiendo horas con la bici. La temporada de cx empieza en Julio, una buena época para meter kilómetros, y a medida que se acerca el otoño voy bajando el tiempo y subiendo la intensidad.

Cuando corría carretera, la temporada terminaba en octubre y solíamos dejar como dos meses sin tocar la bici. Eso nos daba la oportunidad de disfrutar de otros deportes que durante el año no podías hacer, como correr, ir al monte, eskiar… Ahora casi no se para tanto tiempo de tocar bici.

Ahora que gestiono el Club Bizikume,  te voy a contar cómo preparamos la tempodada de marchas cicloturistas a las que nos apuntamos, como Monegros, la Irati Xtrem, etc,  Un club de mujeres que practicamos deporte  a nivel popular.

Como digo, aquí en Pamplona el invierno puede ser muy duro, y para noviembre – diciembre las salidas se van espaciando bastante.

Pero en Bizikume tenemos muchos recursos. Y podemos seguir practicando deporte prácticamente todo el año.

¿QUÉ PUEDES ENTRENAR EN INVIERNO? 

Entrenamiento interior o exterior

Lo normal es que si ya andas en bici muy asiduamente, dispongas de un rodillo en casa. Es dónde colocas tu bici y haces tu entrenamiento. Puedes entrenar, pero debes adaptarlo. Si tienes tres horas de bici, no debes hacer más de 1h 30 sobre el rodillo. Y mucho menos si es de rulos. Puedes deshidratarte o sobrecargarte. Asegúrate una buena hidratación, y estiramientos.

También puedes ir a clase de ciclo- indoor. Debes tener cuidado de no pasarte de pulsaciones, ya que este tipo de sesiones emocionan mucho por la música y pasarte de revoluciones!

Hacer pilates en ésta época también es un buen recurso para preparar el cuerpo para la temporada.

Otro buen recurso para cuando hace malo, es salir a correr. En Bizikume contamos con la sección de triatlón, y uno de nuestros objetivos suele ser el triatlón de la mujer en Donosti. Así que no dejamos de correr en todo el año. De esta manera, si un día sale lloviendo, con 30′ de entrenamiento lo tenemos cubierto, sin necesidad de mojarnos con la bicicleta que siempre es más desagradable.

Correr y una buena sesión de autocargas en casa es uno de mis entrenamientos favoritos. Lo suelo combinar con subir las escaleras del portal. Hit total. 

 

O ir a la piscina a nadar. Nosotras solemos combinar las dos sesiones, correr y nadar en un mismo día. Incluso una sesión de spining!!

Navarra cuenta también con pistas de eski. Y es una de las modalidades que más nos gusta practicar. El ski de fondo tanto en clásico como patinador es una buena manera de coger la forma y mantenerte fuerte. Alguna se anima incluso con el triatlon de invierno o el duatlon.

 

Y si lo que te gustan son las emociones fuertes, no dejes de probar entrenar en un velódromo!! Eso si que es adrenalina pura.

En mi época de ciclista, algunas de mis compañeras lo practicaban, mientras yo daba pedales en el barro. No entendía cómo les podía gustar estar dando vueltas y vueltas en un sitio cerrado. Hasta que un día lo probé. Cuando lleva toda la semana lloviendo, has hecho rodillo, has corrido, has nadado, pero aún tienes mono de bici, nos solemos acercar al velódromo de Tafalla con nuestras propias bicis de carretera y no paramos de rodar y reir. Siempre hay alguna que se salta las normas y pasa la línea prohibida con el consiguiente susto.

Se puede aprender a relevar, a ir a rueda, a sprintar… hay un sin fin de juegos que puedes hacer para pasar un buen rato a gusto.

 

Pero si  lo tuyo es competir,  si no te importa mojarte, ni pasar frío, ni pisar barro, si te gusta el sabor a sangre en la boca, de cuando tienes el ácido láctico saliéndote por las orejas…lo tuyo es el ciclocrós. No dejes de probar ésta modalidad que tan en auge está. Hay un montón de pruebas en toda el estado, con buena participación femenina, que cada vez va a más, incluso hay categoría de máster. Tan sólo tienes que adquirir un poco de técnica, entrenar duro y podrás probar el deporte de moda. Y si no te convence, siempre podrás usar esa bici que te has agenciado para  hacer gravel, que es lo que viene desde EEUU. La novedad de rodar por pistas sin necesidad de subir montañas.

Ya ves, el caso es no parar y seguir activas gran parte de la temporada. Eso si, con una buena planificación para llegar con ganas a lo realmente importante.

Y tú, ¿qué haces en invierno para mantenerte en forma?

El desgaste de la temporada

Hace tiempo que no escribo por el blog. Te preguntarás por qué, no? Pues es que la temporada de bici es muy completa y éste año  especialmente no hemos parado.

Desde que nació mujeres en bici muchas sois las que habéis pasado por el club, otras ya os habéis montado el vuestro gracias a que os habéis conocido aquí o en alguna quedada…

Este año ha nacido Bizikume Guipuzkoa. Un proyecto muy bonito que me tuvo todo el verano a caballo entre Donosti y Pamplona para reconocer recorridos, tanto de monte como de carretera. Había que ayudar a las chicas a conocerse y qué mejor manera que organizando salidas de paseo por los bidegorris, los carriles bici de Donosti o  con la macro quedada donde nos juntamos 200 mujeres para celebrar el aniversario de la Bicicleta…

Se están creando grupos por muchas provincias y gracias al mapa que creé de todo el país podéis localizar otros grupos de mujeres en bici. Puedes repasarlo aquí.

Salidas, quedadas, marchas para chicas… las marcas ven que es nuestro momento y nos hacen embajadoras de sus productos. Tenemos materiales específicos de mujeres que hasta hace poco no había.

Hay oferta y demanda, y afortunadamente cada vez somos más las que montamos en bici.

Y algunas no paramos. Y eso acarrea ciertos problemas de salud que es de lo que quería hablarte hoy.

El desgaste.

Querer llegar a todo puede acabar con tus ganas de montar en bici. Y es que hay tantas salidas que no sabes decir que no. Y luego están las marchas, las carreras…

Sin ir más lejos, yo misma éste año ha participado en la Vuelta a Aragón, y las Powerade Non stop series, las dos,  la San Sebastian Barcelona y la Madrid Lisboa. Y ahora toca la temporada de ciclocrós… No puedo parar, ahora es cuando necesito estar en mi mejor momento. Y para eso es importante una buena planificación de la temporada. Seguro que si haces marchas ya tienes apuntadas algunas del 2018 en tu agenda.

Y eso ha pasado factura a mi cuerpo. Si bien es cierto que media temporada la he pasado cenando en el hospital, ya que cuidaba de mi marido enfermo de cáncer, tampoco me he ocupado mucho de comer bien, de descansar. Para mí la bici ha sido una válvula de escape y en éste año no he parado. Tenía que tener la mente ocupada. Y qué mejor forma de hacerlo que montando en bici?

Llegó un momento que estaba tan cansada que me costaba levantarme de la cama, creía que podía ser algún tipo de intolerancia alimenticia, y dejaba de tomar lácteos, dejaba de comer trigo, cebolla, tomate… cualquier alimento que alejaba de la dieta hacía que me sintiera mejor… momentáneamente.

Llegué a tener serias dudas de si ese día podía salir a rodar. Tenía síntomas de cansancio excesivo, nauseas matinales, sudores fríos… que tal como venían se iban. Pero que durante el rato que los tenía, mejor que no me pillara montando en bici, ya que no tenía ni fuerza para mover las bielas.

El médico me hizo análisis de sangre y todo estaba bien. Gastroscopia, y todo estaba bien… La dietista tampoco me acertaba…

Afortunadamente mi entrenador me puso en contacto con un distribuidor de unos productos dietéticos, primero como suplementos, como vitaminas, minerales, oligoelementos… y con eso mejoré un poco. Pero cuando le conté todos mis síntomas me aconsejó tomar prebioticos y probioticos. Ellos trabajan junto con nutricionistas y vieron claramente cual era el problema.

Y es que el desgaste de la temporada, el estrés, la mala alimentación… me había dejado el intestino para el arrastre.

Y fue con el programa nutricional que me preparó  y con descanso, con lo que he conseguido recuperar  toda mi energía.

A veces hay que saber parar, mirar para atrás, escuchar el cuerpo y decir, ahora me toca cuidar de mi.

Tenemos un desgaste considerable y es posible que si llevas una dieta sana y descanses bien no te haga falta suplementación, como era mi caso antes de éste año. Pero con todo lo que nos había pasado era necesario un reajuste y un buen tirón de orejas para volver a comer bien y descansar.

Ya estoy entrenando duro para mi participación en el mundial de ciclocrós de veteranas en Bélgica el día 1 de diciembre.

Ahora que ya llega el mal tiempo aprovecharé estas tarde de domingo para ir contándote todas las aventuras que hemos tenido ésta temporada.

Te a pasado alguna vez algo parecido?

 

 

 

Nutrición deportiva: charla en U’Kore

Nutrición deportiva: charla en U’Kore

A estas alturas ya sabes la importancia que tiene la nutrición deportiva en la práctica de un ejercicio como el ciclismo.

Otra cosa es que le prestes -le prestemos- la atención adecuada.

Normalmente no es así, o al menos no tanto como debería.

Por eso siempre está bien dejarse asesorar por profesionales de la materia que nos recuerden los aspectos más importantes y que resuelvan nuestras dudas.

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