EL ESTUDIO BIOMECÁNICO

EL ESTUDIO BIOMECÁNICO

Como cada año, las embajadoras Specialized recibimos nuestras nuevas bicicletas y necesitamos poner bien las medidas para no sufrir dolores o lesiones durante nuestros entrenamientos.

En el 2017 disfruté un montón con la Spacialized Amira. Una bicicleta ligera, compacta, muy manejable, sobre todo en las bajadas. Pero, no le puedes coger cariño, porque siempre hay algo mejor. Y así llegó en 2018 mi Specialized Women´s Tarmac disc Comp.

Siempre me habían hablado de lo bien que trabajan en Podoactiva y de su programa especializado para bicibletas Younext-bike dirigido en Pamplona por David Hermoso de Mendoza. Así que pedí cita y allí que fui a comprobarlo.

No he tenido nunca una lesión como tal por andar en bicicleta, pero a veces, al cambio de bici, sientes que el sillín no está donde debería, o sientes un ligero dolor en las rodillas, en la espalada, o un hormigueo en las manos o las piernas. Unos pocos milímetros que fallen en tus medidas pueden, a la larga ocasionarte una lesión. Así que si detectas que te ocurre algo de esto acude a un podólogo para corregirlo.

El estudio comienza con una pequeña entrevista para conocer los hábitos del ciclista. En este caso yo le cuento que monto en bici 4 días por semana, de entre 1 y 5h. En total hago unas 12h semanales de bici. Tras la entrevista, me hace una completa exploración fisiterapéutica, y una medición antopométrica, te miden la altura y longitud de brazos, tronco, piernas y pies. También te pasa a una consulta con el podólogo para un análisis de la pisada en carrera. Vamos, que te miden hasta el nombre.

Ahora le toca a la bici. David copia todas las medidas de mi bici en milímetros , bielas, calas, pedales, geometría, altura del sillín, etc y los trasladada a una bicicleta robóbica que está perfectamente diseñada para adaptarse a tu anatomía y en la que se ajustan todos lo parámetros que necesitamos para ir cómodas luego en la bici.

Lo bueno de este sistema es que puedes llevar cualquier bici, si tienes dos bicis, la de monte y la de carretera, te hacen un descuento, eso sí, vete con tiempo, ya que el estudio es tan completo que mínimo dos horas estas.

Una vez puestas las medidas en la otra bici, se hace un análisis en 3D para ver la eficiencia del pedaleo y corregir errores. Se colocan también unas mantas sensorizadas para medir la presión en el sillín y en las zapatillas para analizar la colocación correcta de las calas. Todo esto lo ves desde la bici robótica en una pantalla y vas viendo el movimientos con líneas de colores apreciando los sitios donde más presión haces al pedalear. Si se detecta alguna zona errónea, se hace una pequeña modificación, bien moviendo las calas, o bien desplazando el sillín hasta conseguir el movimiento más efectivo.

Cuando ya se han conseguido las medidas correctas, la optimización y la regulación necesaria en esa bici, se trasladan las medidas a la tuya. Se hace una última comprobación y ya tienes la bici a tu medida, como un traje de sastre. Sientes entonces que la bici está hecha para ti. Que es tu media naranja. Sales de ahí con una gran sonrisa por que sabes lo mucho que vas a disfrutarla.

El informe que te pasan es súper completo y si tras unos días, aún sientes molestias, debes volver y terminar los ajustes. Totalmente garantizado.

GIRLS EXPERIENCE  EZKARAY

GIRLS EXPERIENCE EZKARAY

Una de las mejores rutas que he vivido con diferencia ha sido la de La Rioja Ezkaray. 

El cartel de la ruta. 

Cuando Pirineos Punto Bike me ofreció hacer la ruta de carretera en Ezkaray, no me lo pensé dos veces. La zona me encanta y la propuesta con la bodega era irresistible. La diversidad de las etapas era lo que le daba calidad al viaje. 

Tres etapas con encanto en cada una de ellas. 

La primera discurría por pueblos pintorescos de la zona de lo que denominan la Riojilla Burgalesa.

Para empezar, saliendo desde Ezkaray, subimos al Alto de Pradilla, por una carretera secundaria y muy  tranquila, para llegar en bajada hasta Belorado. Allí nos esperaba el primer avituallamiento. Casi ni habíamos gastado!! 

Una de las caracteríticas de las rutas de Pirineos.Bike son los trabajados que están los recorridos. El detalle de meter zonas de esterrato las hacen de los más interesantes y divertidas, con un toque aventurero entre gravel y heroíca. 

Es curioso como algunos nombres de la zona sonaban a Euskera. A los pies de la sierra de Cantabria se encontraban Cellorigo y  Sajazarra, que nos trajo de cabeza unos días aprendernos los nombres. 

El  segundo avituallamiento estaba puesto en la parte más alta del primero de los pueblos. El balcón de la Rioja. 

Aquí si que repusimos fuerzas, necesarias para afrontar el final de la etapa con un viento cruzado que, gracias a la practica de los abanicos, se nos hizo más llevadero. 

La segunda etapa, en sábado,  era la que nos hacía pasar por zonas de viñedos, como antesala de lo que nos esperaba al final. Una exquisita comida en bodegas Lecea. Una bodega familiar ubicada en cuevas haciendo alusión a su nombre. 

La etapa discurría por serpenteantes carreteras, esta vez por la Rioja Alavesa, con un sube y baja que nos dejó las piernas calentitas. Y el estómago preparado. 

Lo más pintoresco de esta etapa fue compartir el almuerzo en el mismo sitio  en el que lo hacen los jornaleros que recogen la uva en plena vendimia. 

Otros tramos de esterrato, más viñedos y singulares Bodegas nos llevaron hasta el destino. 

Las Bodegas Lecea nos hicieron volver al pasado y vivir la vendimia como lo era antaño. 

Como os podéis imaginar, después de la comida volvimos al hotel, pero en coche. 

La etapa del domingo fue una aventura en si. Amenazaba lluvia, poro no tenemos por costumbre rendirnos sin intentar el asalto a la cumbre. El alto de La Demanda nos esperaba, eso si, cubierto con un manto negro. 

En apenas 10 km empezó  a llover y tuvimos que hacer una retirada masiva. Bajamos al hotel lo más rápido que pudimos, para seguir con el buen ambiente que nos había impregnado todo el fin de semana. 

Y como no podía ser de otra forma, culminamos la jornada con las crónicas de Izaro y un buen avituallamiento. 

Nos queda pendiente  hacer cumbre en la sierra y como no, repetir la bodega, que para eso vamos a La Rioja. 

BIZIKUME  BTT TXOTX

BIZIKUME BTT TXOTX

QUEDADA  SIDRERÍA EN ASTIGARRAGA

Una de las cosas que más nos gusta  a las Bizikumes es juntarnos además de para montar en bici, para saborear una buena comida. Y como Bizikume se ha extendido hasta Guipúzkoa, nuestras hermanas “giputxis” nos prepararon una quedada con mucho gusto. Y nunca mejor dicho.

Aprovechando la temporada de Sidrerías ahí que nos organizamos un fin de semana lleno de experiencias!! Os contamos:

La intención era juntarnos las Bizikumes de Iruña y las de Gipuzkoa para rodar juntas y además invitar a otros grupos de chicas ciclistas a las que también les apeteciera el plan.

Así que además también se animaron a pasar el finde con nosotras las Ella Bikes de Vitoria y MTB Andreak de Bizkaia.

Alquilamos para el fin de semana el albergue de Santiagomendi, cenamos allí, charleta nocturna y a dormir que a la mañana siguiente nos esperaba la ruta BTT Txoootx! ( Expresión que usan cuando se abren las kupelas de la sidra) 

Momento de la cena.

Cogiendo fuerzas en el desayuno.

Además de las chicas que nos quedamos a dormir en el albergue, vinieron a la ruta, más Bizikumes  y amig@s e invitad@s que nos acompañaron en este día.

Con la colaboración de ciclistas de la zona nos prepararon una ruta por los montes Gipuzkoanos que alucinamos en colores con las vistas y recorridos!!

Momentos antes de salir.

Nos cuidaron durante toda la ruta, nos enseñaron trucos y técnica para los descensos y subiditas más difíciles y además ayudaron con los imprevistos que suelen surgir en este tipo de salidas (roturas de cadena, pinchazos…)

Un lujo contar con la experiencia y conocimientos de la gente del equipo y colaboradores que llevan ya muchos kilómetros rodados!!

Hamaiketako en Ereñozu / Almuerzo por el camino y de vuelta al albergue a ducharnos y prepararnos para la fiesta. 

Fuimos a la sidrería  Ipintza que además del menú tradicional de sidrería (que consta de tortilla de bacalao, bacalao frito, chuleta y queso con membrillo), también ofrecen un menú vegano y como no sidra al TXoooooootx para todas!!!

No os vamos a contar detalles de cómo terminó la jornada. Lo que si puedo deciros que, a pesar de  la resaca tuvimos ruta dominguera.

A la mañana siguiente vueltilla para soltar piernas por los alrededores de la Ermita de Santiagomendi y hamaiketako en Ermaña. Vamos, que comer y bici siempre están ligados. 

Y le hemos pillado tanto gustico a esto de las quedadas de chicas, que ya tenemos montada la próxima en Mundaka para el primer fin de semana de Junio organizado por las Mtb Andreak.

Aún hay plazas, así que si quieres acompañarnos, puedes escribirnos para apuntarte.

Espero podamos compartir más quedadas de éstas en cualquier punto de a geografía. Nos está gustando esto de los viajes gastronómicos ciclistas.

 

Rodando a los 70, Matilde

Rodando a los 70, Matilde

Siempre he pensado que no hay edad para nada. Lo vemos a menudo en las noticias, como algo extraordinario, una octogenaria quiere subir el Aconcagua, un centenario corre los 100 metros lisos…

Llevo mucho años practicando deporte y una de las cosas que más me llamaba la atención cuando viaja a competir fuera de nuestras fronteras era la cantidad de gente mayor que veía aún en ese mundillo. En ciclismo, en los mundiales máster en Bélgica éste año había señoras de 70 años, en los triatlones en Francia y en Alemania también. En cambio aquí, no es muy habitual ver a mujeres de más de 60 haciendo deporte y participando en carreras populares.

De hecho pienso en mi madre que ronda los 65 y no me la imagino haciéndolo, creo que no sabe ni andar en bici, y mira que he insistido… Le tiene miedo. Sé que de joven se dedicó a correr croses, poco habitual en su época. Y eso llamaba la atención.

Por eso hoy os quiero hablar de Matilde. 

La conocí en una charla que dí en Pamplona, sobre mujeres y bicis. Asistió como público. Yo comentaba cómo la bici había ayudado a muchas chicas del club a salir  de malos momentos en su vida. Tres casos que me marcaron mucho y fue ahí donde me dí cuenta de la magnitud de éste proyecto. Somos más que un club, más que un grupo de amigas que andan en bici. Somos un grupo humano que nos ayudamos unas a otras.

Al terminar la charla y entrar en la rueda de preguntas, ella nos comentó que también había disfrutado de la bici. Nos decía que para ella era muy fácil saber cuando tenía que cambiar de desarrollos, que te lo pedían las piernas. La invité a hablar un poco más de sus experiencias y nos contó que salía junto a una amiga suya, pero que ésta falleció. Nos quedamos tristes, casi llorando… se emocionó…y me preguntó si yo creía que podía salir con nosotras. Claro que si!! le dije. No tengo la menor duda. Y no me equivoqué.

En un momento nos vimos haciéndole la ficha del club y ya formó parte de nuestras vidas.

Matilde llegará rodando a los 70, y es que no hay quien la pare. Ni siquiera la primera caída que tuvo el primer día que quiso venir con el grupo.

Acercándose al lugar de la quedada sufrió una caída y se rompió la muñeca, la mano tonta que dice ella. Pero eso no fue impedimento para que ella siguiera aportando al club toda la buena energía que desprende.

Acudía a cada quedada, sin bici, para sacar fotos, lo mismo se venía a un puerto y nos había preparado un avituallamiento, o nos cogía los chubasqueros. No se perdía nada.

Al poco de recuperarse de la mano, me dijo que quería mejorar su nado. Hacía tan sólo 4 años que había aprendido a nadar y tenía algo en mente. Empezamos con las clases y al poco me comentó que quería hacer un triatlón. Le dije que hay uno en Donosti ideal para iniciase y empezamos con la programación.

Al mismo tiempo, y ya recuperada de la mano, había empezado a salir con su bici de hace 20 años, claro, con poco desarrollo, manillar estrecho… Pero que se subía cualquier cuesta, su ritmo, pero subía.

Así que su siguiente inversión fue comprarse una bici. Tuvo que vérselas con el vendedor que insistía en venderle una eléctrica y ella, que no, que quería una bici para sudar. El cambió fue espectacular. Salió de la tienda con su bici nueva, con todos los complementos que pidió, incluido el timbre. Tiene una ruta que la llama la rutica Matilde y lo necesita para pedir paso a la gente que pasea junto al río.

Comenzamos en septiembre con los entrenamientos para el triatlón de la mujer en Donosti, y entre correr, nadar y andar en bici, se ha puesto muy muy fuerte. No hay quien la pare!

Zapatillas nuevas para correr, prueba de esfuerzo porque nunca se había hecho una, y con una ilusión que más quisiéramos algunas.

De las primeras rutas que hizo con su bici nueva fue ir de Leitza a Donosti- San Sebastian por la vía verde del plazaola. Os juro que pasaba miedo  de verla correr tanto, ya que bajábamos a más de 40km/h.  Había que verla disfrutar en cada charco. Al tener algo de amortiguación  en su nueva bici, iba buscando los charcos para sentir cómo la sacaba. Gozó como una enana.

A veces nos reímos con ella, porque es muy salada. Nos aparece con una gafas de su época, vintage y  le decimos, vas a la moda Matilde!!

Otro de los retos de Matilde a sus casi 70 años es remar en una piragua y subir al santuario de San Miguel de Aralar en su bici nueva.

Siempre le digo que no hay nada imposible si se entrena y se preparan la cosas, y en eso estamos. Ha colocado su bici vieja en el rodillo, y cuando no puede salir y le toca bici, se pone la tele y a entrenar!!

Desde luego que si seguimos así , cualquier cosa que se proponga lo conseguirá porque ilusión la tiene toda. Es el alma de Bizikume. Y sabe perfectamente que hay salidas a las que ella tanto por nivel como por técnica, no puede asistir pero eso no hace más que darle alas para seguir progresando y poder compartir junto con nosotras el mayor número de salidas. Es una más. Es Matilde.