TITANA Y BIZIKUME

TITANA Y BIZIKUME

Ella es Mónica Sopeña. Una mujer de armas tomar. Con algo menos de 3 años desde que empezó a montar en bici, ella ya ha participado en una de las carreras más duras que se realiza en el desierto, la Garmin Titan  Desert.

Acudió como acompañante el año pasado junto a su pareja Iban, y desde entonces se dijo que ella tenía que volver, pero a correrla.

El desierto hipnotiza. Tiene el poder de la atracción, y si además es en bicicleta, se conjuga todo para  que no puedas resistirte.

Para una persona normal, que practica deporte sacar tiempo tras la jornada laboral puede ser algo costoso, pero si además tienes que entrenar para una prueba de este calibre, y tienes 4 hijas la cosa se complica sobremanera.

Pero ellos lo decidieron. Es algo para meditarlo ya que el desembolso económico es muy importante. Pero es un sueño que tira, y mucho. Y se invierte hasta el alma si hace falta.

Y eso es lo que ha hecho ella, entregarse a fondo.

Es su primera carrera por etapas!! Me echo las manos a la cabeza, porque yo misma les suelo comentar a las chicas que hay que llevar una progresión, que cualquiera no puede ir a esa carrera…

Mónica me ha demostrado que su pasión, su perseverancia, su fuerza y optimismo rompen moldes y esquemas. No hay más que ver los vídeos y audios que nos enviaba en esa escasa hora de wifi en el campamento. La naturalidad  y fuerza con la que nos contaba el resumen de la etapa, pensando en el día a día y con la absoluta certeza de que iba preparada. Viendo el vídeo final de la llegada con esas lágrimas brotando de sus ojos, y el beso cómplice con su compañero sabemos lo que ha tenido que pasar para llegar ahí. Ha sido una batalla ganada. Ha sido Finisher.

La Garmin Titan Desert es una carrera de 6 etapas donde se pone a prueba todos los participantes. Puede parecer que lo más duro es rodar todos los días una media de 100 km, o el calor, o la escasez de agua, o las dunas, o la etapa maratón. Pero en realidad lo es todo. Y ahí si no vas bien entrenada  revientas. Entrenada física, mental y emocionalmente. Porque cuando tu cuerpo no puede, es la mente la que tira, y cuando eso falla, ya no te queda más que tirar de pasión y rasmia.

Está claro que ir con un compañero es mucho mejor que ir sola, pero si además es tu compañero de vida, la emoción y la pasión conjunta mueven montañas, y en ese caso, surcan dunas.

En esta edición hubo que lamentar la muerte de un ciclista en la segunda etapa por infarto.  Eso te hace ver que las condiciones en las que disputa la prueba son extremas. En esa etapa superaban los 45 grados.

Ella estaba bien entrenada. Había entrenado más kilómetros que nunca. Tenía la cabeza fuerte, con la idea de que era dura e iba a sufrir. Pero contaba con una ventaja, participar con Iban, una persona que ya sabía lo que era esto y que la iba a cuidar en todo momento, ocupándose ambos de hidratarse bien, comer, no forzar, saberse regular… algo muy fundamental cuando corres por etapas.

Todo tipo de asesoramiento era bienvenido, desde la estrategia nutricional, las gafas, la mejor crema para el culo, o el mejor culote.

Y es que uno de los mayores problemas que se presentan en la carrera es la mezcla entre sudor y arena. Da igual lo fuerte que esté, y lo bien que sepas usar el gps, que si te escuece algo, es para llorar.

Lo mejor de todo cuando hablas con ellas es que te dice que la ha disfrutado. Así hay que vivir estas cosas, disfrutando. Que ha sufrido, si, pero con conocimiento y pasión. Y que la va a repetir. Eso ya te hace pensar el nivel de fortaleza que tiene esta titana y Bizikume. Espero que sea liderando un equipo de mujeres y cuente conmigo, jeje.

LAS ETAPAS.

1ª Etapa:

109km con 800m de desnivel positivos. Una etapa en Merzouga que rodeaba la gran duna.

2ª etapa:

105km con 700mts de desnivel positivos. Etapa maratón, donde hay que ir sin el track, navegando. En esta etapa debes llevar todo el material que necesitas para la etapa, y para dormir. Merzouga-Ouzina.

3ª Etapa.

Ouzina- Merzouga. Esta etapa fue de transición tras el fallecimiento del participante, y se hacen neutralizados unos 70km  y sin clasificación.

4ª Etapa.

 Es una etapa de transición del desierto a la montaña, de Merzouga a M’ssici. DE 105km con 730 mt de desnivel. Una etapa muy rápida.

5ª etapa.

De M´ssici a El Jorf. 125km, con 1535m de desnivel. La más dura de montañaa con una subida de 14km y grandes rampas al final.

6ª y última etapa,

De Jorf a Maadid,  con 64km y 259 mt de desnivel. Etapa plana pero que se hace pesada por tener que pasar los bancos de arena.

Y después de todo esto aún tuvo tiempo de acordarse de nosotras en cada etapa y enviarnos lo que le habíamos pedido, un selfie con un camello.

Lo dicho Mónica es una Titana y Bizikume. Muy grande.

GIRLS EXPERIENCE BIDASOA

GIRLS EXPERIENCE BIDASOA

El cartel de la oferta

Los Girls Experience son unas rutas que nos proponen los chicos de Pirineos. Bike

Unas rutas diferentes. Pensadas exclusivamente para nosotras. Para hacer la ruta cómodamente, con coche de apoyo, con guía mujer, cuidadas con mucho mimo y  al detalle. Con las mejores vistas y terrenos divertidos, para disfrutar al máximo todo el fin de semana. 

La primera experiencia fue la del Bidasoa en septiembre. Una ruta con cierta exigencia física pero que merecía la pena por  llegar arriba para ver las vistas de esos soleados días que nos acompañaron durante el fin de semana. 

Cuando tienes una empresa como Pirineos. Bike que te busca el mejor hotel de la zona, la mejor ruta, los senderos más divertidos, etc  tú solo tienes que preocuparte de pedalear y pasarlo bien, y si además, estás  bien acompañada, nada puede salir mejor. 

La primera etapa salía justo detrás del hotel, y no precisamente en llano. Una larga subida que hicimos cómodamente nos llevó al primer momentico del día. Las vistas del mar. Toda la cornise francesa, Hendaia, Donosti, Hobarribi… Simplemente espectacular. 

Tras la parada de rigor para disfrutar del   paisaje nos esperaba una divertida bajada por sendero endurero que afrontamos sin dificultades. 

EL momento del almuerzo, fue de lo más inesperado. En las ventas nos esperaba Jorge con la mesa puesta y un buen almuerzo de degustación de la zona, jamón, queso, chocolate, etc. Nos tuvimos que contener para poder seguir montando en bici. 

Mas de 5h nos costó hacer la ruta, ya que primaba que fuéramos cómodas, juntas y pasando un buen rato. 

Nos aproximamos al comienzo de la subida más emblemática de la zona, Larhun.  Una subida demasiado exigente para las carasterísticas del grupo, así que decimos no subir, y contemplar su silueta desde lo más cerca que pudimos. 

La etapa terminaba por otra subida que nos llevaba a contemplar la misma silueta pero desde otro angulo, por una subida en un mar de helechos.

La segunda etapa, la del domingo,  nos llevaba por el famoso recorrido del tren Bisadoa y su actual vía verde en dirección a Lesaka. Allí nos adentramos en unos bosques y riachuelos que nos hicieron recordar a un cuento de hadas. 

Si bien las vistas no fueron tan espectaculares como el primer día,  en ésta etapa pudimos darnos unos baños de bosque muy reconfortantes, cargándonos las pilas para toda la semana. 

Como es de esperar en una ruta de montaña, si subes mucho, y aunque la subida era muy muy llevadera, en algún momento tocó bajar, y eso si que fue divertido. Nuestros gritos de ánimos ahuyentaron a la fauna del lugar fijo. 

En esta etapa también hubo almuerzo. Esta vez un bocata nos estaba esperando en la cima del monte. Y es que cuando te cuidan con tanto detalle no hay queja alguna con tanta subida. 

Las horas pasan que da gusto, y la ruta llegaba a su fin. Creo que íbamos más despacio para que no terminara la jornada… pero  todo llega. y la despedida era inminente. 

En la retina nos quedan las imágenes de los paisajes, y de los divertidos días vivimos con estas chicas de EllaBikes, de Bizikume  y nuestras amigas Mireia Solé y Esther Iniesta, venidas de otras provincias que se acercaron a conocer las Montañas y bosques del Bidasoa

El año que viene repetimos!! 

BIZIKUME  BTT TXOTX

BIZIKUME BTT TXOTX

QUEDADA  SIDRERÍA EN ASTIGARRAGA

Una de las cosas que más nos gusta  a las Bizikumes es juntarnos además de para montar en bici, para saborear una buena comida. Y como Bizikume se ha extendido hasta Guipúzkoa, nuestras hermanas “giputxis” nos prepararon una quedada con mucho gusto. Y nunca mejor dicho.

Aprovechando la temporada de Sidrerías ahí que nos organizamos un fin de semana lleno de experiencias!! Os contamos:

La intención era juntarnos las Bizikumes de Iruña y las de Gipuzkoa para rodar juntas y además invitar a otros grupos de chicas ciclistas a las que también les apeteciera el plan.

Así que además también se animaron a pasar el finde con nosotras las Ella Bikes de Vitoria y MTB Andreak de Bizkaia.

Alquilamos para el fin de semana el albergue de Santiagomendi, cenamos allí, charleta nocturna y a dormir que a la mañana siguiente nos esperaba la ruta BTT Txoootx! ( Expresión que usan cuando se abren las kupelas de la sidra) 

Momento de la cena.

Cogiendo fuerzas en el desayuno.

Además de las chicas que nos quedamos a dormir en el albergue, vinieron a la ruta, más Bizikumes  y amig@s e invitad@s que nos acompañaron en este día.

Con la colaboración de ciclistas de la zona nos prepararon una ruta por los montes Gipuzkoanos que alucinamos en colores con las vistas y recorridos!!

Momentos antes de salir.

Nos cuidaron durante toda la ruta, nos enseñaron trucos y técnica para los descensos y subiditas más difíciles y además ayudaron con los imprevistos que suelen surgir en este tipo de salidas (roturas de cadena, pinchazos…)

Un lujo contar con la experiencia y conocimientos de la gente del equipo y colaboradores que llevan ya muchos kilómetros rodados!!

Hamaiketako en Ereñozu / Almuerzo por el camino y de vuelta al albergue a ducharnos y prepararnos para la fiesta. 

Fuimos a la sidrería  Ipintza que además del menú tradicional de sidrería (que consta de tortilla de bacalao, bacalao frito, chuleta y queso con membrillo), también ofrecen un menú vegano y como no sidra al TXoooooootx para todas!!!

No os vamos a contar detalles de cómo terminó la jornada. Lo que si puedo deciros que, a pesar de  la resaca tuvimos ruta dominguera.

A la mañana siguiente vueltilla para soltar piernas por los alrededores de la Ermita de Santiagomendi y hamaiketako en Ermaña. Vamos, que comer y bici siempre están ligados. 

Y le hemos pillado tanto gustico a esto de las quedadas de chicas, que ya tenemos montada la próxima en Mundaka para el primer fin de semana de Junio organizado por las Mtb Andreak.

Aún hay plazas, así que si quieres acompañarnos, puedes escribirnos para apuntarte.

Espero podamos compartir más quedadas de éstas en cualquier punto de a geografía. Nos está gustando esto de los viajes gastronómicos ciclistas.

 

Rodando a los 70, Matilde

Rodando a los 70, Matilde

Siempre he pensado que no hay edad para nada. Lo vemos a menudo en las noticias, como algo extraordinario, una octogenaria quiere subir el Aconcagua, un centenario corre los 100 metros lisos…

Llevo mucho años practicando deporte y una de las cosas que más me llamaba la atención cuando viaja a competir fuera de nuestras fronteras era la cantidad de gente mayor que veía aún en ese mundillo. En ciclismo, en los mundiales máster en Bélgica éste año había señoras de 70 años, en los triatlones en Francia y en Alemania también. En cambio aquí, no es muy habitual ver a mujeres de más de 60 haciendo deporte y participando en carreras populares.

De hecho pienso en mi madre que ronda los 65 y no me la imagino haciéndolo, creo que no sabe ni andar en bici, y mira que he insistido… Le tiene miedo. Sé que de joven se dedicó a correr croses, poco habitual en su época. Y eso llamaba la atención.

Por eso hoy os quiero hablar de Matilde. 

La conocí en una charla que dí en Pamplona, sobre mujeres y bicis. Asistió como público. Yo comentaba cómo la bici había ayudado a muchas chicas del club a salir  de malos momentos en su vida. Tres casos que me marcaron mucho y fue ahí donde me dí cuenta de la magnitud de éste proyecto. Somos más que un club, más que un grupo de amigas que andan en bici. Somos un grupo humano que nos ayudamos unas a otras.

Al terminar la charla y entrar en la rueda de preguntas, ella nos comentó que también había disfrutado de la bici. Nos decía que para ella era muy fácil saber cuando tenía que cambiar de desarrollos, que te lo pedían las piernas. La invité a hablar un poco más de sus experiencias y nos contó que salía junto a una amiga suya, pero que ésta falleció. Nos quedamos tristes, casi llorando… se emocionó…y me preguntó si yo creía que podía salir con nosotras. Claro que si!! le dije. No tengo la menor duda. Y no me equivoqué.

En un momento nos vimos haciéndole la ficha del club y ya formó parte de nuestras vidas.

Matilde llegará rodando a los 70, y es que no hay quien la pare. Ni siquiera la primera caída que tuvo el primer día que quiso venir con el grupo.

Acercándose al lugar de la quedada sufrió una caída y se rompió la muñeca, la mano tonta que dice ella. Pero eso no fue impedimento para que ella siguiera aportando al club toda la buena energía que desprende.

Acudía a cada quedada, sin bici, para sacar fotos, lo mismo se venía a un puerto y nos había preparado un avituallamiento, o nos cogía los chubasqueros. No se perdía nada.

Al poco de recuperarse de la mano, me dijo que quería mejorar su nado. Hacía tan sólo 4 años que había aprendido a nadar y tenía algo en mente. Empezamos con las clases y al poco me comentó que quería hacer un triatlón. Le dije que hay uno en Donosti ideal para iniciase y empezamos con la programación.

Al mismo tiempo, y ya recuperada de la mano, había empezado a salir con su bici de hace 20 años, claro, con poco desarrollo, manillar estrecho… Pero que se subía cualquier cuesta, su ritmo, pero subía.

Así que su siguiente inversión fue comprarse una bici. Tuvo que vérselas con el vendedor que insistía en venderle una eléctrica y ella, que no, que quería una bici para sudar. El cambió fue espectacular. Salió de la tienda con su bici nueva, con todos los complementos que pidió, incluido el timbre. Tiene una ruta que la llama la rutica Matilde y lo necesita para pedir paso a la gente que pasea junto al río.

Comenzamos en septiembre con los entrenamientos para el triatlón de la mujer en Donosti, y entre correr, nadar y andar en bici, se ha puesto muy muy fuerte. No hay quien la pare!

Zapatillas nuevas para correr, prueba de esfuerzo porque nunca se había hecho una, y con una ilusión que más quisiéramos algunas.

De las primeras rutas que hizo con su bici nueva fue ir de Leitza a Donosti- San Sebastian por la vía verde del plazaola. Os juro que pasaba miedo  de verla correr tanto, ya que bajábamos a más de 40km/h.  Había que verla disfrutar en cada charco. Al tener algo de amortiguación  en su nueva bici, iba buscando los charcos para sentir cómo la sacaba. Gozó como una enana.

A veces nos reímos con ella, porque es muy salada. Nos aparece con una gafas de su época, vintage y  le decimos, vas a la moda Matilde!!

Otro de los retos de Matilde a sus casi 70 años es remar en una piragua y subir al santuario de San Miguel de Aralar en su bici nueva.

Siempre le digo que no hay nada imposible si se entrena y se preparan la cosas, y en eso estamos. Ha colocado su bici vieja en el rodillo, y cuando no puede salir y le toca bici, se pone la tele y a entrenar!!

Desde luego que si seguimos así , cualquier cosa que se proponga lo conseguirá porque ilusión la tiene toda. Es el alma de Bizikume. Y sabe perfectamente que hay salidas a las que ella tanto por nivel como por técnica, no puede asistir pero eso no hace más que darle alas para seguir progresando y poder compartir junto con nosotras el mayor número de salidas. Es una más. Es Matilde.